REPORTE SALIDA DEL 7 Y 8 DE MAYO 2016 SECTOR LOS PERROS

 

 
Un frio día otoñal, una descordinación que fijó la salida junto con el día de la madre y las típicas eventualidades de permisos laborales y de la casa, hizo que está salida fuera solo con un puñado de valientes, pero de los mejores, de vuelta a mi amigo Ruben, el Gatito pro Staff y el master Mario Aravena. a la espera del estibo de la carga y emprender el rumbo a una nueva aventura.  
Desde Calama el team a cargo de Raúl , mas los fieles tucanes y changos, cerrando con el pancho Crusoe Pávez, reunidos en le primer punto de control en el desvío a Paposo.  
Y una vez más en la última curva un camión pasa de largo, en un camino perfectamente señalizado y con el pavimento impecable, es increíble el grado de siniestrabilidad de está ruta pero netamente atribuible a la irresponsabilidad de los vehículos mayores.  
Llegamos muy rápido a Paposo, última parada de control para reunir a la caravana y emprender el ultimo tramo.  
Poniendo al día de las últimas tallas al resto, un cigarro para algunos y partimos a muy buena hora.  
Los perros, bien al fondo fue el lugar elegido, un cielo parcial y una brisa agradable nos dieron la bienvenida.  
Rápidamente armamos el campamento y empezamos la labor de preparar almuerzo, los tucanes optaron por un asado, nosotros por una marinera.  
Un poco cortos de espacios en los changos, ya que la camioneta del Walter presentaba algunos problema y no pudimos traer ambas mesas en mi jeep, pero nos arreglamos igual.  
Cuantas anécdotas de este sector en la memoria de Ruben, con las historia de don Gregorio, un antiguo hermitaño que vivió en está playa por más de treinta años, y al que poco a poco el Ruben se ganó su confianza y en cada visita compartía con él.  

Buena música, buenos amigos, un ambiente relajado, dan ganas de hacer más seguido estos paseos.

Luego de un buen almuerzo y una corta siesta los equipos se desplegaron por la zona, la mayoría camimando en dirección norte.

 
El pronóstico indicaba un mar practicamente muerto, sin olas, pero está zona es muy expuesta y a ratos la ola levantaba fuerte, nos fuimos moviendo de playa en playa, de roca en roca, siempre en dirección a las cañas.  
El mar estaba bajando y la pelea con los huiros era constante, la única posibilidad cierta era pelear con vinilos, algún pique fallido y el jonathan prende las alarmas, es grande dijo, el pancho corre a buscar el garfio.  
Finamente luego de unos 10 minutos cobra el champion de la jornada. Unos 50 kilos  
El Pato venía de vuelta, lanza y cobra un lenguado sartenero, luego el festival de huiros, decidimos seguir caminando e ir a las cañas a matar la tarde.  

Bien matador es caminar por las piedras bolas pero por fin llegamos, la ola acá estaba bien traicionera, ya que te daba ratos de calma y luego sin previo aviso una ola rápida te ponía en apuros, desde arriba ví en la cuerda floja al Mario, a punto de irse al agua.

 

 
Algunas corvinas chicas habían capitalizado los tucanes, el tiro estaba largo, la playa bien revuelta y embancada en la orilla.  
Luego de un largo rato cobro un peleador roncacho y uno o dos piques de corvina chica que se me soltaron en la orilla.  
El gatito calculo mal y lo botó la ola, más mojado que diuca trataba de estrujarse mientras lamentaba la action cam y el shimano biomaster bien trabado.  
Se nos fue yendo la tarde sin mayores capturas al tiempo que una brisa helada nos invitaba a tomar onces.  
Antes que se fuera la luz emprendí el retorno a pie, casí una hora, nunca supe que el elvis se fue antes a buscar la camioneta y los pasó a buscar.  
Más vale un mal día de pesca, que un buen día en la pega.. no creen?  
Justo cuando estaba anocheciendo llega panchito, que se quedó dormido y no llegó a la U, pero se vino al medio día en bus hasta Paposo y luego a lo kung fu llegó al campamento, 22 kls.  
Un caficito pero sin sandwich ya que se venía el asado y querian ceviche los niños.  
Para el pesaje un par de corvinas chicas del mario que sumaron 1 kilo, mi roncacho y un lenguado chico del pato, nada más.  
Muy mala la pesca pero quedaba la mañana y en una de esas teníamos suerte.  
Hicimos una colecta con todo lo capturado y me puse a preparar un ceviche, en mi versión libre, es decir basado en el Peruano pero con algunos trucos, cómo agregarle aceite de oliva y palta, en una ensalada de lechuga, rúcula y achicoria.  
Con poquito ají ya que habían varios que no estaban acostumbrados y sin sobre saturar el pescado con la cebolla y el limón, la idea era sentir el sabor de las corvinas y el lenguado.  
Luego fuimos a compartir el ceviche con los tucanes que estaban bien entretenidos con sus onces canturreadas.  
Nuestro amigo de Juan Araya nos alegró la noche con sus tonadas.  
Al mismo tiempo, el Rubencio y el pato empezaban a prender el carbón.  
El más contento era el gatito que se le iban las manos por agarrar la guitarra.  
El lomo vetado estaba exquisito, una buena conversación y un leve rocio mojaba el ambiente, a eso de la 1 ya nos fuimos todos a acostar, la preocupación la dío el pancho Pavez ya que una gripe lo tenía a mul mal traer y se acostó temprano.  
En la mañana habría más agua y todos partimos a las cañas, bien temprano los tucanes, algo más rezagados los changos.  
Pesca extrema con los changos.  
Un poco de montañismo no hace mal.  
El mar estaba más tranquilo que la tarde anterior, lances largos con chispas, vinilos, el ruben con carnada desde el fondo.  
Pasaban los minutos pero no había ni un mísero pique, además el acuerdo era llegar al campamento al medio día, de manera de tener desarmado todo a la 1 y retornar lo antes posible a la ciudad con el fin de agarrar la cola del día de la madre, así a las 11:30 hrs ya nos dimos por vencidos y retornamos con las manos vacias.  
Siempre hay algo bueno, si bien es cierto no tuvimos capturas en este paseo, pero fuimos testigos del extraordinario mecanismo de transporte de carnada importado de aliexpress de gatito.  
Intacto el compromiso impacto 0 de la basura, con las bolsas de basura sobre las piernas nos fuimos cómo pudimos hasta Paposo y las depositamos adecuadamente.  
Revivió el panchito, ya estábamos cavando el hoyo donde dejarlo.  
Con ganas de revancha, por lo mismo quedamos en hacer una salida altiro en junio, la buena onda y entusiasmo no decaen, la pesca ya vendrá.  
     
     

Saludos y buena pesca para todos.

 

Mauricio Hernández Aliaga.

     
   

 

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