La confianza en el Equipo

 

Ayer precisamente teniamos una entretenida discusión con un grupo de amigos por facebook, respecto a la importancia o no, de invertir grandes sumas de dinero en equipos de gama alta, si era necesario o si se podía pescar con equipos baratos con igual resultado. Bajo mi perspectiva hay algunos puntos a considerar, el primero es que obviamente la relación de dinero invertido versus rentabilidad de pesca es negativa y eso es propio de un hobby y no de una actividad comercial, lo segundo es que equipo de gama media o alta ter entregan ventajas competitivas que muchas veces marcan la diferencia entre el exito o fracaso en la busqueda de ese pez trofeo, finalmente está el tema de la durabilidad de los equipos, lo tan típico de lo barato cuesta caro se aplica con gran rigurosidad en una actividad tan demandante para los equipos cómo es el agua salada, cada cuál verá cuál es su límite de inversión, pero al menos para mí, trato de no fallar en los aspectos que puedes asegurar desde la casa, buenos nudos, líneas en perfecto estado, carretes con mantenciones hechas, anillas de las cañas en perfecto estado, etc.

Para este sábado en que iniciaba mis vacaciones, planificamos con un grupo de amigos una salida a una playa ya mítica de grandes capturas cómo lo es las cañas, playa muy profunda, peligrosa en cuanto a la resaca y con piedras de bolones, muy duro para los equipos, debía elegir si optar por el carrete daiwa caldia cargado con una línea sunline de 30 libras adecuada para este escenario o ir con el shimano sustain en donde no tenía la línea en buenas condiciones, pero quería apostar por señuelos en vez de chispas, en está playa es vital la distancia de lanzamiento, al menos 40 metros, por lo que si quería ir con señuelos mi opción era usar el sustain con tres tramos de líneas antiguas pero de muy bajo librajo, unos 60 metros de un daiwa samurai 0,20 mm para 20 lbs, otros 60 mtrs. de un castaway de 18 lbs y un tramo final de alguna que no me acordaba, casi un suicidio, pero cargue los dos carretes y en la playa decidiría en relación con la condición del mar, si estaba a distancia de señuelos iría con el sustain, si estaba muy movido la opción sería el caldia.

En un viaje bastante ameno, en donde surgieron unas conversaciones que mejor guardo en secreto je je je, arribamos al sector justo al alba, el mar bastante tranquilo , acorde a los pronósticos, arme la caña y tome el sustain, baje el cerro y antes que el resto llegara ya estaba realizando los primeros lances, la respuesta fue inmediata, uno tras otro se colgaban los roncachos y corvinas chicas, mucha actividad en la orilla, esos días que prometen, la daiwa shoreline shinner Z que enchule hace un tiempo se lucia a media agua, pero quería llegar un poco más abajo del cantil, por lo que opte por la ima sasuke que permite una salida más lenta del cantil, tercer lance, dos golpes pequeño clavo fuerte y arranca hacia el sur, era muy grande, de esas arrancadas que te hacen avanzar hacía el mar, luego una segunda carrera hacia el fondo, salio el primer nudo, se metio debajo de la ola, recobro unos 10 metros, y arranca nuevamente desenfrenada, pasa el segundo nudo, me quedaba la línea más vieja, pero mucho metros aún de reserva, le robo unos 20 metros con un par de olas grandes que la acercaron un poco, luego en medio del pozón mas hondo arranca hacia el norte y siento claramente que se cruza con un huiro del fondo, esa tercera carrera fue a tirones producto del alga, bastaba que se devolviera al sur y ya la podría cobrar , la espero, sigue sacando línea y se corta.........

Frustación es la palabra, no por la pérdida del señuelo, ni por perder la batalla, frustación porque con una línea en buen estado eso no hubiera pasado, no cometí ningún error, y la diferencia entre cobrar un pez trofeo y quedarte pateando la arena era una bobina de 20 lks., por eso invierto, para que no me sucedan esas cosas, lamentablemente el cartero se demoro una semana más de lo que debía.

 

Lo pasado pisado, armo de nuevo el tramo de fluorocarbono y la shinner z de nuevo al agua, por suerte tuve mi revancha en una entretenida pelea, aumentada por la tremenda resaca de esa playa cobre esta hermosa corvina.

 

5 kilos cerrados, y la jornada ya estaba salvada.
Bastante pérdidas andan las corvinas y un ejemplar cómo este se hechaba de menos.

Luego el pique se corto por completo, arme mi montaje con pejerrey y empece a rrecorrer la playa en dirección norte a ver si tentaba a algún lenguado, estaba muy al norte cuando a lo lejos veo que hacen señas, algo pasaba, me devolví corriendo y el jonathan luchaba con todo contra un moustro de aquellos.

Las opciones eran claras, toyo, raya, quizás una corvina grande, pasaban los minutos y la pelea era incierta, tratábamos de calmar el jonathan, que no se apurara, mientras transpiraba pero el pez no daba tregua, no era corvina, las fichas se cargaban hacía el toyo, lo emnpezo a orillar, estaba a escasos 20 metros pero ese cantil es tan hondo que no se veía, esperábamos la ola grande pero no salía, imposible levantarlo y por más que intentaba no lograba sacarlo de ahí, pasaban los minutos pero era inutil, no había forma de sacarlo de ahí, quizás 15 minutos de pelea y por fin se ve la cola, era un toyo.

5,6, 7 olas y no salía del borde del cantil, con cada resaca se volvía a meter, la ansiedad mataba al jonathan al tiempo que su okuma trio chirraba agotado, pero estaba tan cerca que no se podía ir, no ahora.

Finalmente queda entre la resaca, me acerco y lo agarro de la cola y lo varamos.

Está debe ser una de los escenarios más difíciles para pelear con un toyo por su declive y corriente, toda una hazaña para un equipo ligero, todo el merito para jonathan
Garabateado de la cola, era cómo elegir el peor escenario posible para el equipo del jonathan
Precioso e imponente, toda la elegancia de un escualo.
Para enmarcarla Jonathan
No tenía sentido sacrificar tan bello animal, así que sin alargar demasiado la ceremonía lo devolvimos lo antes posible.
Algo más salío pero capturas menores, en la foto un pescador que se parece al walter pero no es el walter, porque el walter andaba trabajando en Calama.
Devuelta nos detuvo una tronadura en la estabilización del camino, en 7 minutos tronaban nos dijieron.
Minutos largos porque estuvimos dos horas pegados, por lo menos aprovechamos de dormir un poco.
Lamentablemente la corvina llego algo afectada por el sol, ese es el problema del verano y de esa playa en particular.
 

Espero que les haya gustado el reporte, fue de esas salidas que te devuelven las ganas, la disfrutamos mucho

 

 

Saludos y buena pesca para todos

 

 

 

 

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