La Pesca de la Corvina

por Mauricio Hernández Aliaga –  Mecano

Una de las especies que más me apetece buscar en mis salidas es la esquiva corvina, su astucia y cautela junto a su incomparable fuerza la hacen un rival digno de cualquier pescador deportivo. Con el tiempo he aprendido a identificar su entorno, su alimento preferido y que señuelos artificiales disparan su instinto cazador, algunas veces he tenido suerte y otras simplemente he vuelto derrotado pero con el consuelo de que pronto tendré una nueva oportunidad de enfrentar a este gran rival.

Mediante esta pequeña guía pretendo plasmar mi experiencia en la pesca de la corvina, aclarando por supuesto que solo pretendo expresar mi forma de practicar esta pesca que está determinada por mi zona de pesca comprendida principalmente en la segunda región de Chile, con el único fin de ayudar a los pescadores novatos en estas lides. Espero que disfruten de esta guía confeccionada con mucho cariño para todos los que siente la pesca como una pasión.

¿Como es la Corvina?

 

La corvina que se encuentra en las costas Chilenas corresponde a la Cilus Gilberti, de color plateado oscuro en el lomo degradándose hasta llegar al blanco en la panza, la aleta anales y la cola tiene un característico color amarillo que la distinguen fácilmente de especies similares como roncachos, canques o sargos. de cuerpo robusto y algo comprimido de hocico largo y ligeramente oblicuo, posee dientes distribuidos en forma de bandas de pequeño tamaño, su aleta dorsal es bastante alta compuesta por dos grupos, el primero de 5 radios que van decreciendo hacia la cola, Su tamaño puede alcanzar los 20 kilos.

En esta foto se aprecia claramente la típica coloración amarilla de sus aletas, las cuales presentan esa apariencia desde su nacimiento, como veremos mas abajo existen otras especies que suelen denominarse corvinillas por su parecido, pero que no presentan esta característica, por lo que las corvinas aunque pequeñas siguen siendo corvinas y las mal llamadas corvinillas no se convertirán en corvinas cuando crezcan.

Esta es la llamada corvinilla, también conocida como canque o roncacho, este último nombre a raíz de un extraño sonido similar a un ronquido que produce al sacarlo del agua, aunque emparentada con la corvina su carne es de bastante mas baja calidad y su tamaño no sobrepasa los 3 kilos.

Otra especie que tiende a confundirse con las corvinas es el sargo, aunque esta confusión es cuando andan pulgeando en la misma orilla y solo logramos ver un lomo plateado que arrancas en la resaca, ya que una vez fuera del agua las diferencias morfológicas son evidentes.

¿Donde Encontramos a la Corvina?

 

En Chile esta presente desde Arica por el norte hasta la isla grande de Chiloe por el sur. Lo primero que debemos precisar, es que no siempre tendremos a la corvina a nuestro alcance, es mas, la mayoría de las veces los cardúmenes de corvinas estarán fuera de nuestro rango de pesca, ya que es un pez que recorre importantes distancias buscando alimento y debemos tener la paciencia y constancia necesaria para esperar que aparezca en nuestra zona de pesca, esto convierte la pesca de la corvina en una mezcla rara de paciencia y adrenalina, paciencia para esperar que aparezcan y adrenalina porqué es una, sino quizás la más combativa de la especies a las cuales podemos tener acceso desde la costa.

La corvina se reproduce en primavera en donde se acercan en grandes cardúmenes de cientos de individuos a la costa y se mantienen hasta el verano, no obstante en invierno y otoño también es posible encontrar algunas corvinas que por razones que desconozco no siguen los patrones normales de migración y se mantienen pegada a la costa de forma regular. Suele ingresar a zonas cercanas al borde costero ayudada por los cambios de mareas, principalmente la encontraremos en sectores de rompiente y en playas arenosas.

Actualmente en Chile rige una veda para este recurso que comprende los meses de octubre a noviembre, no hay fijado un tamaño mínimo, pero en el ambiente recreativo y deportivo se estima que al menos debe tener una medida de 30 cms. que te invito desde ya a respetar.

¿Que come la corvina?

 

Pequeños peces como Anchoas, sardinas y pejerreyes constituyen la dieta primordial de la corvina y no dudara en atacar a cualquier pez que este a su alcance, ahí en donde entra la amplia gama de señuelos artificiales que trataremos más adelante en esta guía y que pretenden imitar la presencia de estos peces.

Otro alimento típico de la corvina lo constituye la pulga de mar (nombre científico emerita análoga, tambien conocida en otros mares cómo muy muy), especialmente cuando se encuentra en periodo de muda o de cambio de su exoesqueleto lo que hace que por algunos días su caparazón no tenga la dureza habitual, lo que los pescadores llamamos pulga blanda, lo que le impide enterrarse con rapidez siendo presa fácil no sólo para la corvina sino para todos los predadores de la orilla como sargos, roncachos, canques, cabinzas .etc.

En la ilustración de la derecha se ve el contenido estomacal de una corvina de 14 kilos, que a pesar de su gran tamaño, consume en gran cantidad pulgas de mar

Otro alimento predilecto de la corvina es el Nape, que es un crustáceo que habita en algunas playas del litoral, especialmente las que poseen un oleaje moderado y arena compacta que le permiten a este camarón construir sus madrigueras de hasta un metro de profundidad, su extracción requiere de la construcción de sifón napero y algo de practica, al tacto se presentan muy blandos por lo que su encarne se debe apoyar en hilo elasticado o bolsas de amarre.

Es por excelencia la carnada perfecta para la corvina y un gran atrayente para otras especies, lamentablemente por su delicadeza es casi imposible conservarlos por más de un día por lo que se debe procurar obtenerlos en el mismo momento de la pesca, su extracción y encarne lo puedes ver en una guía especial dedicada a su extracciòn y encarne en la secciòn consejos.

Otras carnadas con las que se han reportado capturas es el piure en zonas rocosas, las jaibas de playa presentadas sin patas, sin caparazón y partidas por la mitad mostrando la carne del interior y la jibia en trozos, además de moluscos como almejas, machas y navajuelas.

No obstante que la pesca con carnada nos invita a una pesca más relajada y menos exigente en la parte física, y es todo un arte en sí. en la presente guía me enfocare solamente en la pesca con señuelos artificiales de distinto tipo, toda vez que nos permite buscar la pesca de una manera más activa y cómo pescadores recreativos nos impone el desafío de engañar al pez más allá de su alimento habitual, lo que motiva a la constante innovación y superación en las técnicas empleadas.

¿En que momento ir a pescar?

 

Como comentamos anteriormente las corvinas generalmente andan fuera de nuestro alcance en aguas mas profundas y de vez en cuando ingresan a la orilla en busca de alimento, de hecho si encuentran un cardumen de anchoas mar adentro difícilmente entrarán a la playa a comer pulga, es una apreciación personal pero me parece bastante lógica. Pero si no tuvieron una buena jornada intentaran satisfacer su apetito acercando a la orilla, pero para que eso sea factible requieren que el oleaje les facilite el trabajo, de ahí la primera gran frase en la pesca de la corvina: “Con menos agua, más afuera están las corvinas”.

La corvina estará a nuestro alcance “preferentemente” en horarios de marea alta por lo que el tiempo ideal para pescarla será entre dos horas antes hasta dos horas después de pleamar (Repunte de marea alta, ver horarios de mareas en www.shoa.cl), aunque esto puede variar ostensiblemente de acuerdo a la topología de la playa. En periodos de mareas vivas (Cuando estamos en fases lunares de Nueva y llena) los cambios de marea son muy marcados y las aguas en marea baja estarán muy retiradas y los peces muy lejos de acercarse a alimentarse en la orilla y solo en los repuntes de alta tendremos alguna opción de captura por lo que debemos preferir los periodos lunares de cuarto menguante y cuarto creciente que presentaran menos diferencia entre cambios de marea permitiéndonos pescar por mayor tiempo con reales posibilidades de captura. Sin embargo también hay que considerar el horario de pesca, ya que la corvina se muestra muy activa desde que empieza a clarear en la mañana hasta una hora después de la salida del sol y lo mismo en la tarde durante la puesta de sol y si el repunte de marea alta se da entorno a estas horas, será un escenario ideal para una pesca de la corvina.

En materia de oleaje lo ideal seria contar con olas de mediana intensidad que generen algo de espuma o turbiedad, el tamaño de las olas va a depender en gran medida que tan expuesta este nuestra playa, ya que la mayoría de las playas corvineras reciben el oleaje directamente en dirección suroeste y al estar expuestas permiten pescar con comodidad con olas menores de 2 metros pero más allá de eso recomiendo buscar playas con protección de cerros o molos naturales ya que en caso contrario la corriente dejaría fuera de acción a la mayoría de nuestros señuelos.

¿Dónde ir a pescarlas?

 

Existen diversos escenarios de pesca en dónde encontraremos eventualmente a la corvina, la mejor estrategia es preguntar a otros pescadores por lo cotos tradicionales de pesca de corvina ya que por su morfología se vuelven lugares de tránsito habitual de estos peces. Una vez que logremos identificar los patrones de estos lugares nos resultará fácil encontrar nuestros propios cotos de pesca ya que son sitios que se repiten a lo largo de nuestras costas.

Cómo vimos anteriormente la dieta de la corvina es bastante variada, por lo que también lo serán los lugares en dónde buscará alimento. El más tradicional son las playas de arena que tienen abundante pulga de mar o nape, lugares de visita frecuente de la corvina, también los bordes de roca con cierta profundidad son lugares en dónde patrulla la corvina en busca de crustáceos y pequeños peces, las playas de piedras tipo bolones también son un lugar habitual de cacería, ya que entre las piedras viven gran cantidad de cangrejos pequeños e insectos de diversos tipos que muchas veces son arrastrados por la ola y se vuelven presa fácil para la corvina, también detrás de la rompiente entre los remansos de las olas son sitios de merodeo de corvina.

Generalmente cada uno de estos escenarios nos va a exigir un tipo de pesca distinto, por ejemplo en playas de arena y oleaje moderado el uso de señuelos duros y equipo finos será la mejor opción para tentarlas, en cambio para llegar cerca del fondo en los bordes de roca, nada mejor que un buen vinilo y una caña que soporte mejor las cargas verticales, o la distancia necesaria para llegar detrás de la rompiente nos obligará a utilizar jig y equipos más potentes. Es por eso que trataremos de analizar cada escenario por separado, tratando de identificar el equipo y señuelo ideal para cada uno. Obviamente sería impracticable tener y andar portando, un equipo distinto para cada escenario, todos buscamos tener una caña o señuelo que nos sirva para todo, pero en la práctica eso no es así, y al menos lo que debemos rescatar es tener en mente cuál sería el equipo ideal para dicho escenario y tratar de adecuar el nuestro a las condiciones que se nos presente.

La pesca desde orilla de playa, el espectáculo de verlas colear

 

Uno de los espectáculos más hermosos de la pesca nos la regalan las corvinas cuando en ciertas playas se acercan hasta el mismo borde de la playa a comer pulgas (Emerita análoga), enterrando la cabeza en la arena y mostrándonos su lomo y su cola en todo su esplendor. Este escenario se presenta en las playas de oleaje más bien tranquilo y lento, con grandes bancos de pulgas que se forman en los pozones de la orilla. Sin embargo para que se presente este fenómeno de ver las corvinas colear se tienen que dar otros factores como lo es una altura de la ola adecuada que pueda cubrir los bancos de pulgas ( y que no sean demasiado altas para no visualizar a las corvinas, que estando comiendo pulgas pero no estarían en nuestro campo visual), Además en lo relacionado con la altura de ola es importante precisar que la marea alta o pleamar en términos náuticos, se debe generan en las primeras horas de la mañana ya que en la medida que avanza el día es menos probable que las corvinas se aventuren a la misma orilla, más aún en zonas urbanas. Esto es porque la corvina es un pez extremadamente cauteloso y al sentir gente cerca la ve como una amenaza y se aleja de la costa lo que nos pone un obstáculo más como pescadores ya que deberemos ser sumamente cautelosos y evitar que las corvinas nos vean o al menos, no se asusten ante nuestra presencia. Cuando vemos las corvinas colear lo ideal es no entrar al agua y de ser necesario hacerlo porque nuestros señuelos no alcanzan la distancia adecuada, evitar caminar y solo movernos muy cuidadosamente en las resacas, evitar gritar y meter bulla, incluso evitar ropas de colores llamativos, finalmente es fundamental que se guarde buena distancia entre un pescador y otro o aumentaremos el riesgo de ahuyentar las corvinas.

Este escenario es con certeza el más difícil de dominar, es habitual escuchar el concepto de que cuando las corvinas andan coleando no pican con nada y en cierta medida es verdad, ya que resulta bastante técnico dominar la pesca en tan poca profundidad de agua, además del factor sicológico que resulta de ver con impotencia decenas de corvinas a nuestro lado mientras realizamos inútiles esfuerzos por presentar nuestro señuelo, a todos nos ha pasado por la mente agarrarlas con la mano, con un arpón o simplemente pegarle un palo, pero con paciencia y trabajo lograremos dominar está difícil técnica.

La complejidad de este escenario está dado por dos factores claves, el primero es la poca visibilidad que tendría la corvina cuando anda en la orilla misma, por lo que su radio de acción es de no más de uno o dos metros a lo sumo de alcance visual lo que reduce dramáticamente nuestras chances de presentar nuestro señuelo a la profundidad, velocidad y momento adecuado para desencadenar en ese segundo clave el ataque, el otro factor es poder manejar nuestro señuelo a la velocidad adecuada que nos permita mantenerlo ni tan profundo como para que toque el fondo ni tan arriba que salga a la superficie, todo esto en no más de 60 cms. de agua, lo que traduce fundamentalmente en un nado bastante lento del señuelo lo que deja afuera a la mayoría de los señuelos pesados (de metal tipo chispas, chivos o jig, señuelos tipo sinking) o de nado lineal que requieran imprimirles mucha velocidad para hacerlos atractivos. No obstante esta descripción lo que realmente debemos buscar en este escenario es identificar el pozón de resguardo de la corvina que es dónde tendremos las mejores chances de pesca.

El pozón de resguardo es el que se forma a uno 30 o 40 metros de la orilla, tiene más profundidad lo que le permite a la corvina resguardarse y esperar la ola con la adecuada velocidad y altura para avanzar hasta la orilla a capturar las pulgas para luego de la serie de 2 ó 3 olas volver al pozón de resguardo a esperar la siguiente serie. Otro punto caliente de pesca la entregan las rocas ubicadas en medio de las playas que generan mini pozones que son habitualmente utilizados por corvinas y lenguados para resguardarse y esperar lo que traiga la resaca.

Acá tenemos dos opciones, la primera es buscar directamente en la zona de avistamiento con señuelos de pequeño tamaño (unos 12 cms) y nado sinuoso, estrictamente flouting, en cuanto al color hay que fijarse más que nada en el color del vientre ya que la corvina verá nuestro señuelo desde abajo y definitivamente el color que más funciona son los señuelos de panza anaranjada que nos asegura un mejor contraste con el cielo centrando la atención de la corvina en el señuelo y esperando que el nado la termine de convencer de atacar una presa fácil.

Pero donde tendremos más opciones de capturas es intentar tentarla en el pozón de resguardo pensando que en algún momento la corvina se devolverá al pozón y verá nuestro señuelo, además en esta zona podemos ampliar nuestra gama de señuelos ya que disponemos típicamente de dos o tres metros de profundidad para hacerlos trabajar. El trabajo de nuestro señuelo deberá ser constante, ya que entre más tiempo tengamos nadando nuestros señuelos más opciones de que en una de esas idas y venidas de la corvina hacía y desde el pozón se conjuguen los parámetros adecuados de profundidad, velocidad y movimientos correctos para desencadenar el ataque. Como se puede deducir no es necesario alcanzar más de 30 ó 40 metros de distancia para estar en zona de pesca. Dentro de los más destacados señuelos para este escenario están:

Soberbio por dónde se le mire, el vértice Z de daiwa, en tamaño 140 tiene un lance simplemente espectacular, impensado hasta hace poco para los señuelos duros, en torno a los 60 metros, lo que le da una versatilidad increíble y lo acerca al rango de los jig, con un trabajo en torno a los 40 a 60 cms de profundidad, un movimiento muy marcado de wobbling (coleteo), una gama de colores muy acertada y vanguardista y triples altamente penetrantes, simplemente no tiene puntos bajos y equilibra la balanza hacía el pescador.

Por el lado shimano se nos presenta el asesino silencioso (Silent assasing), con un lance a la par de la vértice, destaca por un nado más veloz y algo más superficial, patrones de colores muy estudiados que explotan muy bien con contraste y una construcción que protege un poco más los acabados.

Menos conocido pero igual de letal, la Marine Gang de Megabass, ofrece un lance formidable aunque algo más tosco, tanto en el lance cómo en la recogida requiere un trato más rudo, lo que lo hace ideal para días de agua más turbulentas, los patrones de colores son más limitados pero muy acertados.

Estos son sólo algunos ejemplos de señuelos vanguardistas, creadores de tecnología que luego se van imitando por otras marcas. Sin embargo hay muchos más que nos pueden servir con todas sus pequeñas variantes, los MD con su nado de cabeza más lento para esos pozones más profundos, cómo la duo beach Walker 120md, la daiwa hirame minnow, la shimano hirame minnow, o la megabass flatbacker. Los Slim con su forma estilizada y nado más rápido que nos permiten recorrer amplias zonas como el duo flyer, la daiwa shore line, rapala maxrap, entre otras. También sirven en este escenario los jig o chispas del tipo ondulantes, cómo la krocodille de luhr jensen, la Abu Garcia Koster, o cualquier jig de forma cóncava de menos de 50 gramos que permita un recobro lento y mucho movimiento.

Para trabajar estos señuelos resulta imperioso tener un equipo adecuado que consiste en una caña bastante flexible, de acción media y velocidad rápida, que trabaje pesos desde 1/2 a 2 onzas (14 a 48 grs) y de unos 2,5 a 3 metros de largo, no solo para poder lanzarlos adecuadamente sino también para poder sentir el nado del señuelo, una caña más potente nos restaría mucha sensiblidad, aspecto que es clave en está modalidad de pesca. Además complementar esto con líneas de bajo diámetros que faciliten el lance, idealmente multifilamento PE de #1.5 (0.20 mm) para 20 libras (10 Kilos) con esa resistencia basta y sobra, ya que este escenario no nos expone a grandes exigencias, terminando siempre con un líder de fluorocarbono o nylon de unos 80 cms. para darle invisibilidad al último tramo. En cuanto al carrete ojala uno con 5 o más rodamientos tamaño 4000 que nos permitiría albergar cerca de 200 metros de la línea del grosor mencionado, a no excederse en el tamaño y peso del equipo ya que este escenario implica un constante lanzar y recoger de los señuelos y debemos procurar un equipo cómo y liviano.

Tal como comente al principio, resulta bastante frustrante ver las corvinas al lado nuestro y que no respondan a nuestro señuelo, sin embargo debemos tener confianza en nuestro trabajo, insistir en las zonas de pesca determinada y concientizarnos en que basta una sola picada para lograr una buena captura, realizar variantes en cuanto a la velocidad de recogida e intentar cubrir toda la zona de pesca.

 


Los Colores: Mitos y realidades

 

Finalmente en cuanto a los colores no hay axioma que valga y es un factor relativo, hay una serie de variables que inciden en la percepción de los colores por parte de los peces, la hora del día, el ángulo de incidencia de la luz del sol, el nivel de turbiedad del agua, así como también la actividad de los peces determinará qué tan aprensivos se comporten hacía ciertos patrones poco naturales. Todo esto ha decantado a patrones de contraste más que colores en particular por parte de los fabricantes, así por ejemplo el popular color Candy ofrecido por todos los fabricantes ofrece un contraste suave que permite ser rápidamente identificado por el pez pero no tan agresivo cómo lo era el cada vez menos popular fire tiger, del mismo modo acorde al tipo de movimiento del señuelo se determina el tipo de combinación, por ejemplo un señuelo con mucho Rolling, esto es el movimiento de vaivén lateral, como si fuera a girar sobre su eje para devolverse, explota muy bien el cambio de tonalidad entre el lomo y los flancos y entre la panza y los flancos, generando casi una iluminación intermitente en la franja lateral de agua, en cambio el wobbling permite explotar mejor las tonalidad de los mismo laterales, de ahí que resulten tan efectivos estos patrones multicolores de los laterales en las nuevas tendencias.

Sin embargo a modo de orientación general, en días de mucha luz, aguas claras procuro bajar el tamaño de los señuelos y usar patrones naturales, esto es, lomos negros o azules, flancos plateados y panza blanca o amarilla, en cambio en días nublados con poca luz me han resultado más eficaces los colores morados, rosados y amarillos que generen un alto contraste con el cielo o el fondo, en días de agua con mucha espuma el color blanco funciona bastante bien y en el amanecer y atardecer, cuando los rayos de sol caen perpendiculares al agua generando un arrebol los colores dorados siempre son buena carta, pero estos son sólo patrones y la última palabra la tiene los peces.

 


Los pozones de arrastre

 

Otro escenario común en donde encontraremos las corvinas es en las playas que tienen una fuerte resaca que permiten arrastrar mucho material al recogerse las olas marcando claramente los pozones de arrastre. Los identificaremos porque son áreas en donde convergen dos olas que se juntan e ingresan juntas como mucha fuerza hacia el mar, y en dónde sería muy peligroso bañarse por ejemplo. Si observamos estas playas veremos en la arena una importante gradiente creada por el constante arrastre de las olas, es decir unas especies de cerros de arena, muy habitualmente este tipo de corrientes crea las playas de piedra de bolones, que permite afirmar la gradiente con las piedras y adentro mantiene un fondo de arena.

Acá la corvina simplemente recorre la zona posterior de los pozones de arrastre esperando el alimento desplazado por las olas.

La forma de buscar la corvina varia importantemente del escenario anterior, ya no es tan necesario ser tan sigiloso al acercarse ya que la visibilidad que tendrá la corvina hacia nosotros será menor, lo mismo con el horario, al no sentirse en peligro cómo en el borde playa, es habitual encontrar las corvinas en diversos horarios y con distintas mareas, además la profundidad en que encontraremos la corvina cambia, ya no estará a flor de superficie si no mas bien pegada al fondo. Habitualmente estos pozones tendrían entre 2 a 5 metros de profundidad por lo que nuestros señuelos deben trabajar cómo mínimo a 1.5 metros de profundidad por lo que nuestra gama de señuelos cambia considerablemente ya que rara vez un señuelo duro sobrepasa los 1,2 metros de profundidad, la zona de pesca deja de ser la orilla misma para tener que sondear detrás y dentro del pozón por lo que la distancia de lanzamiento se alarga a entre 40 a 70 metros de distancia. Dentro de las mejores opciones para este escenario destacaría:

 

Por la mayor distancia y el nivel de profundidad la primera opción sería un buen jig, más conocidas en nuestros lares cómo chispas, por los destellos de los primeros jig fabricados con plomo que se hacían brillar raspándolas con un cuchillo. Existe todo un mundo en formas, pesos, colores y montajes que sería difícil resumir( y quizás sea mi próxima guía) y que sus características irán en directa relación con la profundidad y distancia de nuestra zona de pesca, pero en líneas generales se debe hacer trabajar desde atrás del pozón bien pegado al fondo tratando de recuperarlo lo más lento que me lo permita si tocar fondo o perder movilidad (esto lo puedo deducir por la vibración en la puntera de la caña).

En cierta medida similares a los jig, hay una gama pequeña de señuelos muy compactos, de no mas de 10 cms. que concentran mucho el peso en su zona central, en torno a los 30 gramos, lo que les permite un lance muy largo, sólo un poco menor al de los jig tradicionales, pero al tener una paleta de natación y con su pequeño tamaño se logran movimientos muy nerviosos. Un buen ejemplo de ello es la Duo Acxion, Duel 3d Inshore o la Ima Heavysurfer, que al ser en esencia sinking, uno los puede hacer bajar bastante más que un señuelo tradicional y responden muy bien a baja velocidad siendo un arma muy fiable para este escenario. El único inconveniente esta dado por su pequeño tamaño que en días de aguas turbias pierde mucha visibilidad.

Una forma de diseñar un señuelo duro para que pueda bajar más allá de los 2 metros, es alargarle la paleta natatoria, cómo la amplia gama de señuelos para trolling (Arrastrar un señuelo desde una embarcación), no obstante ello implica desequilibrar el señuelo durante el lance ya que la paleta ofrece mucha resistencia en el aire prácticamente imposibilitando la opción de lanzarlo desde orilla…. Hasta hoy, con la reciente aparición de los señuelo tipo DR (de Deep=profundo Running=Correr), que alargando la paleta casi en forma horizontal en relación con el resto del señuelo, con el enganche en la misma paleta y el sistema de transferencia magnético se alcanzan muy dignas distancias de lanzamiento y un rango de trabajo en torno a los 2.5 metros abriéndonos una importante nueva alternativa para este tipo de escenarios.

En cuanto al equipo no hay cambios importantes en lo referente al carrete y la línea, pero en este escenario necesitaremos una caña con algo más de potencia, ya que lanzaremos pesos mayores y la corriente generará mayor fuerza de tracción a los señuelos, aca usaría cañas de entre 3 a 3,2 metros, de potencia media a media alta, con un casting weight de entre 30 a 80 grs. de velocidad rápida.

 


Más allá de la rompiente

 

Hay un concepto muy popular en la pesca, al referirnos a una playa que se encuentra “Embancada”, eso quiere decir que luego de la rompiente, es decir dónde revienta la ola, hay un murallón de arena que taponea el acceso de los peces más grandes a la orilla, generando una playa totalmente plana desde la rompiente hasta la orilla, sin hoyos o pozones que sirvan de canal de circulación para los peces, con mucha turbiedad y mucha corriente. En este escenario la pesca antes de la rompiente es prácticamente nula y nuestras reales opciones estarán al pescar detrás de la ola, una modalidad de pesca propia que se denomina Surfishing.

Detrás de la rompiente suele ser un sector de tránsito de diversas especies de peces, que recorren está zona desplazándose en busca de comederos, o bien buscando alimento arrastrado por la resaca mar adentro, o buscando alguna entrada que le permita acercarse más a la orilla, además es habitual que los cardúmenes de peces pastos cómo pejerreyes, anchoas o sardinas se vean atrapados entre sus predadores y aprisionados contra la rompiente, y al no poder pasar más allá tienden a subir hasta la superficie, dónde son visualizados por las aves cazadoras cómo piqueros, pelícanos y cormoranes, acusando su actividad con constantes piqueros y ataques aéreos. Esos momentos de frenesí alimenticio debemos aprovecharlos al máximo ya que los predadores bajan todas sus barreras de aprehensión y atacaran prácticamente cualquier señuelo, no obstante tenemos un gran problema……. La distancia.

Para la pesca a máxima distancia necesitamos sacrificar algunas características deseables de cualquier equipo de pesca para lograr alcanzar la zona de pesca, por ejemplo la sensibilidad de una caña tiende a perderse al pescar a tal distancia, lo mismo con la resistencia de la línea, uno desearía tener buen resguardo ante una gran captura y que nuestra línea pudiera resistir mucho peso pero si no llegamos a la zona de pesca no tendremos nada que pescar.

 

En este escenario el equipo cambia nuevamente, para maximizar el efecto palanca o catapulta de nuestra caña, estamos obligados a usar cañas largas, de entre 3.2 a 3.6 metros, en dónde se vuelve crítico el peso de la caña, ya que una caña de fibra de carbono sería extremadamente pesada(más de 400 gramos) y sólo serviría para lanzar carnada y luego anclarla en la arena, abrir una cerveza y esperar. En cambio en nuestra modalidad de lanzar señuelos y recoger (spinning) necesitamos cañas livianas para su uso constante, por lo que el empleo de materiales de última generación cómo carbonos de alto módulo, anillas con frames livianos, configuraciones de reducción rápidas y otras tecnología permiten tener cañas de alto rendimiento por bajo los 250 gramos de peso total, aunque tienden a ser muy caras. Los pesos a manejar en este escenario fluctuan entre los 40 a los 70 gramos usualmente.

Otra forma de ganar metros y complementar una caña es adelgazar la línea, bajar del #1,5 0,20 mm para 10 kilos de resistencia a líneas #1,0 de diámetros de 0,18 mm para 8 kilos, más un líder largo que nos permita absorber el impacto al lanzar, con este simple cambio ganaremos al menos 10 ó 20 metros de distancia. Sólo nos quedaría el desafío de vencer al rival con una línea de menor libraje en base a paciencia y astucia, con la tranquilidad que en estos escenarios no suelen haber grandes obstáculos cómo piedras que esquivar o tener que levantar las piezas.

En cuanto al carrete se podría mantener el tamaño 4000 si bajamos la línea a #1.0 o si insistimos en diámetros #1.5 sería recomendable subir de tamaño el carrete a uno tamaño 5000 que nos brinde una capacidad de 240 metros de línea almacenada. Por el lado de los señuelos muy pocos pueden alcanzar estas distancias, quizás las vistas anteriormente cómo la duo acxion o los señuelos super longcast cómo la daiwa vértice z o la megabass marine gang pero si la rompiente está a más de 70 metros solamente tendremos chances con los viejos y queridos jig o chispas.

 

Hay todo un mundo en materia de jig, y sería difícil resumirlos acá, los hay para pesca vertical desde bote, horizontal desde costa, de profundización lenta, rápida, oscilantes, cucharas y spinner, todos se mezclan en combinaciones, tamaños y formas. Su fácil fabricación y bajo costo ha generado muy buenos modelos creados por pescadores nacionales, que se diputan eternamente la autoría de cada modelo pero lo cierto es que variantes más, variantes menos, las podemos dividir en algunas macro categorías:

Simétrica: Este tipo de jig es igual en ambas caras, generalmente con el peso ligeramente cargado a la cola, otras veces concéntrica (las usada para pesca en vertical desde bote), ofrece una mínima resistencia en el aire por lo que alcanza grandes distancias con bajo peso (usualmente entre 40 a 60 grs.), lo mismo que en el aire en el agua profundiza fácilmente al no ofrecer gran resistencia a la caída. Por su forma tiende a tener una nado más plano y no muy vivaz, lo que nos obliga a dar tirones de caña de vez en cuando y variar la velocidad de recogida para procurar darle un mejor movimiento, su nado es en vertical, es decir los peces la verán de lado en el plano horizontal, destacando sus laterales, resulta ideal para pescar detrás de la rompiente por el campo amplio de visual que los peces tienen en este escenario.

Cóncavas: Al contrario del modelo anterior acá se presenta una asimetría en sus caras, un lado cóncavo y otro convexo, esto genera que se desequilibre en el aire, restándole muchos metros de lances, pero en el agua le genera el mismo efecto al recogerla, es decir tiende a planear con movimientos muy vivaces con el sólo hecho de recogerla. Su grado de flotabilidad en el agua tiende a ser alta ya que su forma cóncava, al igual que las alas de un avión la hace elevarse continuamente, su gran movilidad y flotabilidad nos permite recogerla a muy bajas velocidades lo que la hace altamente visibles y fácilmente alcanzables por las corvinas. Al contrario del modelo anterior, los jig cóncavos nadan en horizontal y tienden a ser detectados desde abajo por los peces.

Planas: Estos modelos generalmente son simétricos pero de mucha más superficie a lo ancho, otorgándoles una amplia superficie para planear en al agua manteniéndose a flote incluso a bajas velocidades. Al igual que el modelo Cóncavo nada de forma horizontal y son detectadas desde abajo por lo peces, pero en este caso al ser simétricas en ambas caras su movimiento no es tan sinuoso y permite una nado más rápido. Lamentablemente su ancho cuerpo le resta muchísimos metros en el aire y queda muy atrás en materia de distancias de lanzamiento.

Lágrimas: Es quizás el modelo más universal de nuestros jig, la forma de lágrima ya sea corta y densa o alargada y estilizada destaca por un lance impecable, una gran profundización y movimientos erráticos al recogerla a pequeños tirones.

Hoy en día la gama de presentaciones de los diversos jig es de muy buen nivel, y felicito a los diversos fabricantes artesanales, que pasaron del tipo cromado y puntos rojos, a pulidos de gran calidad, holográficos reflectantes, tail o colas con pelos o fibras metalizadas y varias innovaciones más.

 

Las técnicas a emplear son básicamente tratar de probar distintas profundidades, partir a superficie recogiendo tan sólo al tocar el agua, de no haber respuesta, en los siguientes lances dejar profundizar más esperando unos segundos antes de empezar a recobrar línea de modo que nuestro jig gane unos metros más de profundidad, de no haber respuesta, intentamos más y más abajo hasta tocar fondo. Lo mismo con la velocidad de recogida, bajo la premisa que en aguas claras se recoge más rápido y en aguas turbias más lento.

 


Los bordes de roca

Un escenario de pesca muy interesante lo presentan los requeríos profundos, ojala con fondos de arena y abundante huiros, que ofrecen refugio en sus grietas y recovecos a cabrillas, chalacos, rollizos y mulatas, y además son visitados esporádicamente por corvinas y apañados. Son lugares que concentran en poco espacio gran cantidad de alimento para el predador adecuado, especialmente cangrejos, pequeños bancos de peces, pulpos y mariscos, además dependiendo de la orientación del roquerío podemos acceder a zonas de pesca detrás de la rompente sin tener que lanzar 100 metros de distancia.

Con el tiempo la práctica en estos escenarios dio lugar a una nueva modalidad de pesca con todo su equipamiento específico, el shorejigging, su nombre deriva de la técnica de jigging vertical desde embarcaciones, esto es dejar caer un jig hasta el fondo y recogerlo a tirones, con el tiempo y en los lugares adecuados se empezó a utilizar para grandes piezas desde orilla. La especificación de los equipos vino dada por cañas muy poderosas pero sin perder la sensibilidad ni aumentar el peso, de esta forma son cañas que no lanzan tanto pero que entregan mucho control, especialmente al momento de cobrar las piezas, siendo mucho más certeras, sin ese clásico rebote de las cañas de spinning al intentar levantar una pieza. Usualmente los tamaños fluctúan entre 2.8 a 3 metros, de potencias altas(Heavy) para pesos entre 40 a 100 gramos, también existen líneas especiales para esta modalidad, no tan sedosas cómo las líneas de spinning pero con buena salida y excelente resistencia al nudo y la abrasión. Para esta pesca recomendaría subir a 30 libras y líder largos, de al menos 1 metro, carretes de relaciones de engranajes lentos y ojala manillas con pomos cómo por ejemplo el Shinano Biomaster PG en tamaño 4000 (que se muestra en la foto de la derecha).

En materia de señuelos debemos procurar alcanzar una alta profundidad y trabajar bien pegado al fondo lo que deja fuera prácticamente a todos los señuelos duros, salvo quizás algunos DR, pero aún así las dificultades de los bordes de rocas, huirales y el oleaje que no siempre nos permite acceder hasta el mismo borde de la roca, hace que sea poco práctico el uso de este tipo de señuelos. Por su parte los jig pueden ser una buena carta para recorrer las inmediaciones con lances largos y surcar la franja de agua adyacente al roquerío. Sin embargo la versatilidad que nos entregan los señuelos blandos o más popularmente llamados vinilos, los hace la herramienta adecuada, ya que variando la velocidad de recuperación podemos trabajarlos a superficie, media agua o lo que es perfecto para estos escenarios bien a fondo, tocando cada grieta y piedra en busca del predador sin gran temor a perderlo por su bajo costo y la orientación superior del anzuelo que hace que se trabe muy poco. Dentro de la inmensa gama de señuelos blandos podemos dividirlo entres grandes grupos:

JigHead: Es el montaje más popular, consta de un anzuelo plomado con el enganche en la parte superior lo que le permite utilizar la primera parte de la cabeza a modo de paleta para ganar profundidad, el anzuelo típicamente se alhoja entre el medio a los dos tercio del cuerpo del vinilo, dejando la cola libre para generar el movimiento mediante su forma de paleta que la hace moverse muy vivazmente.

Texas: A diferencia del montaje anterior, en este caso el anzuelo no va fijado directamente a la cabeza plomada, sino que más bien pivota a través de un enganche, lo que se traduce en que además del movimiento de la cola con forma de pala, nos ofrece un movimiento lateral de todo el cuerpo del vinilo, generando un movimiento especialmente atractivo al trabajarlo en vertical, haciéndolo subir y dejar caer en dónde explota toda su gama de movimientos. Un señuelo legendario de está categoría son los ultra efectivos black minnow de la empresa francesa Fiiish.

Carolina: En este caso el vinilo va anzuelado sin agregarle peso directamente al anzuelo sino que un tramo más adelante, a unos 40 cms. se añade un plomo tipo torpedo para poder lanzarlo, al igual que una armada lenguadera. Este montaje se usa para pescar en playas de poca profundidad, respondiendo muy bien lenguados y corvinas. Por tener un montaje más liviano se puede ampliar la gama no sólo a vinilos con cola de paleta, sino también a colas bífidas o colas de pez tradicional.

En la pesca con vinilos no hay reglas estrictas ya que su versatilidad nos abre un abanico enorme de combinaciones de montajes, formas, colores, pesos, es simplemente plantearse una estrategia y tratar de imprimirle movimientos funcionando prácticamente con todas las especies de peces.

 


Algunos conceptos generales

 

Un elemento fundamental en la pesca de la corvina es la constancia, podemos ubicar un pozón en el que sabemos de capturas y en donde nuestros señuelos trabajan adecuadamente pero por largos periodos de tiempo intentamos sin éxito debido a que simplemente las corvinas no han aparecido, pero recordemos que las corvinas recorren constantemente la costa y es probable que en algún momento pasen por nuestro coto y es ahí donde debemos estar con nuestros señuelos en el agua, bastará sólo un pique para alegrar una jornada. Recordemos además que los cardúmenes de corvina son numerosos por lo que si logramos una captura es muy probable que sigamos cobrando piezas por lo que en ese momento hay que ser cautelosos de no ahuyentar el cardumen que tanto esperamos, si estamos pescando desde la playa evitemos gritar, ingresar innecesariamente al agua, y si es de noche, evitar iluminar directamente al agua.

 

Para que la corvina ataque nuestro señuelo se deben conjugar varios factores, uno ya lo vimos, la profundidad de trabajo, así cuando andan pulgeando se presentan a ras de superficie mientras que en los pozones corrientosos a media agua o cercana al fondo para terminar buscándolas directamente en el fondo al pescarla entre las rocas. La segunda variable va a estar condicionada por la claridad del agua, lo que va a determinar el tiempo del que va disponer la corvina para detectar el señuelo, analizar si es un potencial alimento, si se encuentra al alcance de ella y lo más importante, si vale la pena el esfuerzo físico. Todo esto en directa relación con la velocidad de nado de nuestro señuelo, mientras más lento podamos mantener nuestro señuelo en la zona activa de pesca, más a favor estará dicha ecuación, para mejorar este aspecto se le puede dar más visibilidad al señuelo tipo jig o chispa agregándole una cola de pelos de chivo, plumas de gallo o pelos sintéticos, aunque eso también disminuye bastante la distancia de lanzamiento

En cuanto a los colores de los señuelos, debemos tener presente que los peces no ven el mundo como nosotros lo hacemos, la capacidad visual de los peces no está centrada en los detalles ni en los colores como el ojo humano, por lo que señuelos con ojos 3D, escamas grabadas con láser y que el hilo con que ato los anzuelos sea de tal o cual color son más efectivos para capturar pescadores que peces. La visión de los peces está determinada hacia el movimiento, lo que explica que se pesque con señuelos tipos bucktailjig que no guardar relación de apariencia con ningún animal sino lo atrayente es su movimiento de sube y baja, además el espectro de colores visibles bajo el agua se ve altamente afectado en la medida que ganamos profundidad, es más, el primer color que se pierde tan solo a los dos metros es el rojo (por lo que famoso Cabeza roja cuerpo blanco fácilmente puede ser visto como un cabeza gris cuerpo blanco), esto genera un mundo más cercano al gris que al arcoíris bajo la visión de los peces, siendo más importante que un color en particular el contraste entre ellos. Tomando en consideración este punto es importante destacar que la merma en el sentido de visión de los peces estará largamente compensado por otros sentidos más finos, cómo su línea lateral con la cual capta las vibraciones de otros peces.


El éxito en la pesca de la corvina pasa por los pequeños detalles

 

Dentro de la gama de especies que tenemos a nuestra disposición en nuestro litoral, la corvina es sin lugar a dudas uno de los mas dignos contrincantes, si bien es cierto existen verdaderos bueyes de mar como los toyos o las físico culturistas vidriolas (dorados en el norte), la combinación de potencia y velocidad de la corvina requiere de mucho autocontrol y dominio absoluto de las capacidades de nuestro equipo para poder lograr vencer a nuestro contrincante. Cada detalle es importante en esta pesca ya que si tenemos suerte nos podemos encontrar con grandes presas que ante la más mínima falla nos dejaran con la amarga sensación de haber perdido la gran oportunidad de levantar un pez trofeo.

Lider: Sin lugar a dudas este es el punto que más controversia genera, el término líder viene del concepto del Shock Lider (Parte Inicial que recibe el impacto), que son unos metros de línea más gruesa que la que tenemos en nuestro carrete que se coloca al final de nuestra bobina y que permite absorber los peak de tensión tanto al lanzar como al cobrar una pieza. Este elemento fue muy utilizado en la pesca de lanzamientos largos (longcasting) con plomadas de 100 a 180 grs. en dónde era habitual al cargar mal la caña que la tensión producida por el plomo excediera la resistencia de nuestra línea, recordemos que la mayoría de nuestras líneas soportan como promedio 20 libras (10 kls) y la presión de salida de un plomo de tan solo 100 grs.en una caña de 3,5 mtrs. Genera una fuerza de salida de 16 kilos por lo que cualquier golpe en la puntera, que se cierre el pickup del carrete en el lanzamiento o un nudo en nuestra línea generará el corte inmediato de ella, es por eso que surgió la necesidad de adicionar a nuestra línea madre unos 5 a 8 metros de un nylon de mayor resistencia (por ejemplo un 0.60 mm que resiste 22 kilos) que pudiera absorber estos eventuales golpes y evitar el corte de nuestra armada.

Bajo esa premisa resulta útil pensar en un largo shock líder si es que pretendo trabajar pesos que ronden o superen los 100 gramos. Pero bajo esos pesos de lanzamiento es totalmente válido abstraerse de usar shock líder toda vez que utilizamos súper líneas de muy buena resistencia que soportaran sin ningún problemas los impactos de señuelos de hasta 70 gramos sin la necesidad de agregar a nuestro equipo un nudo de unión al líder que pasará por nuestras anillas y que inevitablemente será un punto de roce y peligro de corte.

Distinto es el concepto de agregar un líder de unos 80 cms. de Fluorocarbono, que es un material especial (y bastante caro), dentro de sus características se destacan que invisibilidad bajo el agua, especialmente útil al pescar con señuelos cuando las condiciones del agua son muy claras, además poseen muy poca elasticidad y memoria, excelente resistencia a la abrasión y al ser solo unos centímetros de largo no pasa por las anillas de la caña lo que evita el desgaste del nudo por el roce.

Otro detalle sumamente importante es revisar en cada salida de pesca los últimos 5 metros de línea, ya que habitualmente nuestra línea sufre la erosión de las piedras, e incluso las espinas de las corvinas y tienen a deshilacharse perdiendo gran parte de su resistencia por lo que es fundamental desechar los tramos dañados y siempre tener la certeza de contar con nuestra línea en optimas cndiciones y preparada para una batalla intensa cómo la que nos ofrece la corvina.

Snap:Muchos de nuestros señuelos y nuestras armadas con carnada, giran al momento de recobrarlas lo que origina que nuestra línea se tuerza de forma progresiva hasta el punto en que se generen nudos de forma espontánea. Para remediar este problema es que se le adiciona al final de nuestra línea un sistema saca vuelta, que anula el giro de nuestros señuelos sobre la línea al tener un rotor interno que gira libremente. En el mercado local habitualmente encontraremos el típico destorcedor de traba que por su confección de enganche con una lata tiende a abrirse ante la presión, es por eso que recomiendo encarecidamente el sistema de trabas tipo snap que evitar que se deforme al someterla a presión entregándonos más confianza en la pelea, idealmente que su forma sea ovalada para que nuestros señuelos se puedan desplazar por el snap y no limitar su movimiento. En caso de sólo usar señuelos duros, estos no giran sobre su eje por lo que se podría obviar el sacavueltas y sólo utilizar el snap.

Anzuelos : Es punto se vuelve vital en la pesca de la corvina, especialmente en los señuelos rápidos como los jig, ya que muchas veces por el movimiento errático de los señuelos en el agua, la corvina se engancha desde fuera del hocico al moverse el señuelo en el instante exacto en que la corvina intentó emboscarlo, por ello nuestro anzuelos deben tener el máximo filo posible para que se enganchen ante el menor contacto con el pez, cuestión difícil ya que la mayoría de los anzuelos con los golpes en la piedras pierden rápidamente el filo, además deben tener la resistencia adecuada para tolerar una buena embestida y no abrirse como la mayoría de los anzuelos genéricos que encontramos en el mercado, una vez más los equipos de calidad marcan una diferencia sustancial y si es posible recurrir a marcas renombradas en el mercado como Gamakatzu, Owner, Mustad, Maruto, eagle clown, lograremos al final de la jornada fotografiar nuestra captura y no martirizarnos en pensar de qué tamaño era el trofeo que se nos fue.


Nudos :
Definitivamente el punto crítico de nuestro equipamiento va estar determinado por los nudos, especialmente si trabajamos con línea multifilamentos de bajo diámetro, existe todo un mundo en los nudos pero en base a una costosa experiencia práctica me atrevería a recomendar en este tipo de pesca solo estos nudos:

Nudo Sangre:Para unir dos líneas de similar diámetro

Nudo Palomar:Para unir la línea terminal con snap/Anzuelo/Destorcedor con ojal

Nudo Rapala:Para unir la línea terminal directo con el señuelo dejando lazo abierto(sin snap)

Nudo Peixet:Para unir la línea madre con lider fluorocarbono

Este último nudo, el peixet, requiere mayor ensayo para poder ejecutarlo correctamente, pero es fundamental aprender a realizarlo ya que nos entrega una resistencia cercana al 90% y nos permite unir dos líneas de diámetros muy diferentes, por ejemplo un 0,18 mm de un buen braid de 20 libras con el 0,47 mm de un shock lider de fluorocartbono de 30 libras. El detalle del paso a paso lo gráfico con esta secuencia de imágenes.










La resistencia de nuestro nudos va a estar determinada en primer término por su correcta ejecución, es por ello que resulta fundamental ensayar los nudos en casa y medir su resistencia con una simple balanza. No debemos preocuparnos si no llegamos al 100% de resistencia declarado por el fabricante para nuestra línea ya que son un tanto nebulosos los parámetros de medición empleados, algunos fabricantes declaran la resistencia al nudo otro sin nudos, sin embargo con alcanzar entre 5 kilos para líneas de 20 libras y 7 kilos para líneas de 30 libras sería más que suficiente ya que nuestros carretes no tiene mayor poder de frenado que esas medidas.

 


El momento Mágico

 

Ya hablamos del poderío de combate de la corvina, de la importancia de contar con una buena línea, de lo necesario de un shock líder, de anzuelos de buena calidad y de nudos bien realizados pero no nos equivoquemos, no se trata de enganchar una corvina y sacarla a fuerza bruta, consideremos que existe un último punto de contacto, el hocico mismo del pez, si abusamos en la batalla corremos el riesgo cierto de rasgar el hocico del pez y perder la pieza. Es por eso que resulta muy necesario aprender a controlarnos y disfrutar una buena batalla, sin forzarla, conocer muy bien nuestros equipos, conocer sus límites y dominarlos.

 

Cuando hablamos de corvina, hablamos de freno, sabemos la capacidad de nuestra línea, por ejemplo 20 libras o 10 kilos, los nudos siempre reducen en cierto porcentaje la capacidad máxima de nuestra línea, otorguémosle un 10% de perdida, nos quedan 18 libras, entonces se recomienda manejar nuestro freno como máximo 1/3 de nuestra capacidad, esto seria alrededor de 6 libras o 3 kilos de carga. Hagamos una prueba práctica, armamos nuestra caña y carrete en el extremo de nuestra línea utilizaremos una balanza para medir la presión de carga sobre la cual nuestro carrete debe empezar a entregar línea, apretamos el freno a casi el máximo y tiramos de la línea con nuestra balanza, los resultados que deberíamos tener serian:

 

Con el freno a casi el máximo el carrete entregaría línea alrededor de los 7 kilos de carga

 

Con el freno a medio apretar el carrete entregaría línea alrededor de los 4 kilos de carga

 

Con el freno suelto el carrete entregaría línea alrededor de los 2 kilos de carga

 

Recordemos el cálculo anterior, para nuestra línea tipo de 20 libras no deberíamos pasar de una carga total de 3 kilos, un freno muy apretado pone en riesgo de corte nuestra captura, habitualmente en los nudos o en el mismo hocico del pez, mas aún si pescamos con señuelos rápidos podemos enganchar la corvina desde afuera de la boca donde la resistencia es aun menor, un freno demasiado flojo ofrece muy poca resistencia al pez corriendo el riesgo de entregar demasiada línea que nos puede dejar sin reserva o complicar al sortear obstáculos como piedras o huiros.

 

El punto al que quiero llegar es que para saber llegar a regular nuestro carrete con los 3 kilos de carga es necesario hacer esta prueba para poder sentir cuál es la presión adecuada de freno a aplicar

El pique de la corvina siempre es franco y brusco, en algunas ocasiones varias corvinas persiguen nuestro señuelo y es común que sintamos un primer golpe que puede ser un ataque que no logro enganchar por diversos motivos, como por ejemplo que la corvina ataco nuestro señuelo en un ángulo que le impidió a nuestros anzuelos engancharse (un ataque desde arriba a un señuelo tipo pez por ejemplo), pero inmediatamente viene un segundo golpe por lo que no hay que variar la velocidad de recogida, si tenemos anzuelos de buena calidad y utilizamos líneas sin elongación como los multifilamentos las corvinas se engancharan solas por lo que solo sentiremos el peso del animal en nuestra caña y bastara con afirmar la caña para lograr una optima penetración de los anzuelos.

Una vez enganchada la corvina siempre debemos trabajarla con la caña en posición vertical en un ángulo de 90º, esto permite que nuestra caña trabaje el pez que sumado a la correcta regulación de nuestro freno le ofrecerá la justa medida de resistencia para combatir al pez con seguridad. La pelea tomara distintos rumbos en directa relación con el tamaño de nuestra presa</>

Para las corvinas chicas de menos de dos kilos, sentiremos un pez muy nervioso, que intentara arrancar hacia los lados pero que al cabo de unos pocos segundos tendera a quedarse quieta, no difiere mucho de la pesca de cabrillas, sargos o canques. Parte como una presa muy activa pero queda exhausta a poco andar.

 

Las Corvinas de entre 3 a 8 kilos son las que presentan las luchas mas frenéticas, al sentirse enganchadas emprende una primera carrera muy fuerte en busca de aguas mas profundas, lo que debemos hacer luego de engancharla y levantar la caña a la posición vertical es aguantar la caña sin tocar el carrete y dejar que termine esa primera carrera que puede variar entre los 30 a los 50 metros, incluso puede que al terminar esa primera carrera la corvina salte fuera del agua dándonos un espectáculo grandioso. Es un gran error apresurarse e intentar detener a toda costa esta primera carrera, lo único que lograremos es terminar rompiendo nuestra línea e incluso dañando nuestro carrete, una vez que la corvina sienta el cansancio producido por tirar la línea de nuestro carrete venciendo el freno aplicado y luchando contra la flexión de nuestra caña se detendrá y quedara por unos segundos inmóvil, es en ese segundo cuando recién tomaremos la manilla de nuestro carrete e intentaremos recobrar línea, con tan solo recobrar unos pocos metros la corvina emprenderá una segunda carrera muy vigorosa pero ya no tan larga como la primera, al terminar esa segunda carrera ya tendremos la mitad de la pelea a nuestro favor, sin apurarnos seguiremos recobrando línea y deteniendo la recogida ante cada nueva carrera que cada vez será mas corta, ya cerca de la orilla la corvina puede emprender una última carrera muy peligrosa ya que solo nos separaría unos pocos metros de distancias entre el pez y nuestra caña lo que aumenta la tensión sobre nuestros nudos por lo que nunca hay que caer en la tentación de cerrar el freno de nuestro carrete, aun cuando creamos que la corvina esta vencida, luego ya con la ayuda de las olas lograremos vararla con seguridad

Dentro de las peleas que nos pueden ofrecer las corvinas grandes existen dos comportamiento que nos presentan dificultades en el cobro de la presa, la primera es cuando la corvina, que tiene gran velocidad, nada hacia nosotros dejándonos sin tensión sobre la línea lo que puede ocasionar que se suelten los anzuelos, es aquí donde se agradece un carrete de recogida rápida para recuperar la tensión lo mas pronto posible. El segundo comportamiento, especialmente critico cuando pescamos con señuelos equipados con 2 o 3 anzuelos triples, es cuando la corvina viene enganchada del triple de la cola del señuelo y corre en forma paralela a la playa y se nos aleja para luego intespectivamente devolverse en dirección contraria, al hacer esto es muy habitual que se enganche por el lado de afuera del hocico con los triples de la cabeza del señuelo, soltándose el triple de la cola y quedando prendida solo por fuera del hocico por lo que es muy fácil que se desgarre y se suelten los triples

Cuando se trata de corvinas de mas de 8 kilos las carreras suelen ser menos veloces y largas pero mucho mas pesadas, por lo que la paciencia en la pelea es fundamental, nunca apurarlas ya que el riesgo de corte es mayor, aunque tienden a cansarse antes, el problema mayor surge al intentar vararla, especialmente si la corriente de las olas no nos ayudan

 

Sin lugar a dudas una corvina de buen tamaño nos llena de adrenalina y nos induce a cometer errores al apresurarnos al cobrarla pero debemos aprender a controlarnos, pensar que si hemos invertido tanto tiempo (y dinero) en buscarla y por fin tenemos una corvina al otro lado de la línea, disfrutemos el momento, admiremos la potencia del pez, venzamoslo con inteligencia y no con fuerza bruta, con elegancia y técnica. Es necesario pasar la barrera de pescar la primera corvina grande para lograr entender a cabalidad los conceptos aquí planteados, superar los nervios que implican tener al otro lado de la línea a un gran contrincante es un proceso de aprendizaje que parte en lo teórico. Por lo pronto procuraremos no cometer errores en los aspectos que podemos controlar como lo son los nudos, los anzuelos afilados y la correcta regulación del freno y si tenemos suerte podremos tener la pesca soñada.

Finalmente una reflexión personal que les invito a compartir… respetemos al pez, demosle chances de ganar alivianando los equipos, dejemos la carnada biológica y generemos el engaño con un artificial, sacrifiquemnos nuestra presas y no dejemos que se asfixien en una larga agonía, repetemos las vedas y devolvamos las pequeñas que aún no han tenido la chance de reproducirse, recordemos que lo nuestro es recreación, compartir con amigos y compenetrarse con la naturaleza, que no sea una mera actividad extractiva, que no sea trabajo, que sea placer, que sea pasión.

Espero que les resulte útil esta guía, se la dedico con todo cariño a los entusiastas de la pesca, aquellos novatos que tienen la ilusión de atrapar un gran pez y a los que ojala esta guía les de el empujón inicial para disfrutar de este hermoso deporte.

 

Un abrazo y buena pesca para todos

 

Mauricio Hernández Aliaga – Mecano