La Pesca con Softbait

por Mauricio Hernández Aliaga –  Mecano

Muchos son los señuelos artificiales de los que dispone hoy en día el pescador, aquellos que maximizan la cobertura de pesca cómo esos pesados jig de 80 gramos que nos permiten rozar los 100 metros de distancia, las cucharas oscilantes que nos permiten explorar las capas superiores, los bucktail jig que nos dan la posibilidad de sondear todas las capas de agua y por supuestos los señuelos duros o crankbait, en todas sus variantes y formas. Cada cual con sus características propias, sus ventajas e inconvenientes, sus escenarios ideales y sus presas objetivos, por lo mismo uno no reemplaza al otro, son simplemente herramientas distintas, las cuales debemos utilizar acorde a las condiciones de pesca, ahí es donde entra en Chile un concepto de señuelos relativamente nuevo, los softbait o vinilos, señuelos artificiales hechos de goma vinilica, de diversas formas y tamaños, lastrados o no, que nos abren todo un mundo nuevo y complementa perfectamente nuestro arsenal de pesca, entregandonos nuevas herramientas de exito en nuestras jornada. Mediante el presente documento, con mucho cariño quisiera ayudarlos a dar ese primer paso en este mundo que debo reconocer me atrapo del todo, espero que lo disfruten.

Este tipo de señuelos no es nada nuevo, desde décadas se utiliza principalmente en esteros y ríos, mucho conocimiento se encuentra en la red, con sus diversos montajes y técnicas, las cuales en su mayoría se refieren a montajes lightweight o sin peso(cuyo alcance de lanzado es mínimo) y técnica de trabajo de superficie cómo walking the dog que para su implementación requiere la ausencia de oleaje por lo que en su gran mayoría no son aplicable a las costas marinas de nuestro país. Es por ellos que parto esta guía aclarando que me enfocare exclusivamente en la pesca en mar, dejando de lado tecnicismos que no aporten a nuestro tipo de pesca y procurando en lo posible generalizar por sobre marcas y modelos concretos de señuelos.

Caña, carrete, línea, bajo línea

La pesca con vinilos en mar nos presenta una contradicción importante al hablar del equipo adecuado, por un lado resulta fundamental contar con una caña liviana, que se pueda manipular con golpes de muñeca y no teniendo que mover todo el brazo para mover el señuelo, que sea extremadamente rápida y sensible, que mueva pesos entre 10 a 40 gramos, líneas de entre 15 a 30 libras máximo y bajo de línea no superiores a 0.45 mm o perderemos mucha sensibilidad en los sutiles movimientos que acusan el nado del señuelo, los golpes con el fondo y por supuesto la reacción al pique. Pero por otro lado combatiremos con peces muy fuertes, cabrillas que intentaran refugiarse rápidamente en sus cuevas, corvinas que desplegaran todo su poderío hacia zonas más profundas, lenguados que usaran toda su fuerza de arrastre en la resaca, jureles y sierras que desplegaran su velocidad, todo eso indicaría contar con un equipo de spinning médium-heavy, carretes de mucho freno, líneas de más de 30 libras y bajos de línea poderoso./p>

En lo posible recomendaría un tipo de caña muy particular, cómo lo son las cañas de shore jigging, especialmente en bajos gramajes, cañas muy poderosas pero muy livianas y resistentes, diseñadas para izar presas más que para lanzamiento, extremadamente rápidas y sin la clásica acción parabólica de las cañas de spinning o “rapaleras” que estamos acostumbrados a asociar cuando hablamos de casting lure o “gramajes” 10-40 grs., sin embargo esta es sin duda un tipo de pesca fina, de ese tipo de pesca que hay que disfrutar, por lo que los insto a utilizar equipos livianos, que transmitan mejor las sensaciones y nos obligue a trabajar más las capturas, en el fondo se trata de un hobby y no de un trabajo productivo.

En cuanto al carrete, bastaría con uno de spining línea 3000 a 4000 de shimano, o 2500 a 3500 máximo en daiwa, ojala con pomo sobredimensionado, freno acorde a nuestra línea, también resulta una buena opción los equipos de casting por su rapidez en la clavada, aunque eso complica el manejo y está es una guía básica

La línea promedio sería de 20 libras, ojala de buena resistencia al nudo, ojala diseñada específicamente para jigging, fundamental también es un bajo de línea de unos 80 a 100 cms, ojala de fluorocarbono que le de invisibilidad al último tramo y proteja la abrasión sobre las rocas, un buen monofilamento también nos servirá para la ocasión. Grapas de 40 libras cierran el conjunto ideal.

DIFERENCIACION POR TIPO DE VINILO

Shad

En la foto Black Minnow de Fiish

Es el más universal y el más conocido, Shad lo deberiamos entender cómo pez pasto, cómo las anchoas o los pejerreyes, aunque creo que concepto está mejor gráficado con swimming o pez nadador, por su forma y principalmente por su cola, genera un atractivo desplazamiento, siendo el más polivalente de los vinilos ya que se puede trabajar por bordes de roca, por playas y en caídas verticales.

Slug o culebra

En la foto Slug-GO de Lunker city, 6 “= 15 cms.

Asemejan una pequeña anguila, mas adelante veremos diversos montajes para este tipo de vinilos, que pueden otorgarle un nado a media agua o lo más típico, un nado golpeando el fondo, su cuerpo delgado le permiten un desplazamiento rápido por el agua y su largo cuerpo genera algunos problemas de enganche en las picadas, todos conceptos que iremos tratando poco a poco.

JerkBait

En la Foto vinilo genérico de cola bífida

Jerk sería para nosotros Tirón y Bait carnada, por lo que es fácil deducir que este tipo de señuelos desarrolla su movimiento con una secuencia de tirón y pausa, como si de un pez moribundo se tratara, intentando nadar a superficie para luego caer al fondo, este tipo de señuelos es muy indicado para los montajes de bajo peso entregando mucha movilidad

Creatures o todo lo que no sea un pez

En la foto de la derecha un típico bucktailJig y a la izquierda el tail o cola swimming mullet de berckley

Acá entran todo tipo de criaturas que no corresponden precisamente a peces, cómo cangrejos, camarones, calamares, sapos y un largo etcétera que sola imaginación pone límite, y quisiera incluir en esta categoría un señuelo que no se asemeja a nada en particular, pero su movimiento resulta muy atrayente, me refiero al bucktail jig, que no es otra cosa que un anzuelo con cabeza plomada, que puede incluir o no, una falda de pelos naturales o sintéticos que le dan volumen bajo el agua y que los incluyo en esta guía ya que aumenta considerablemente su eficacia al agregarle un tail o cola de goma, resultando una alternativa muy apetecida, especialmente en zonas donde otros señuelos no llegan en profundidad y distancia.

MOVIMIENTOS APLICABLES

Si en algo podemos diferenciar a los vinilos del resto de nuestros señuelos, son en los diferentes movimientos que podemos generarle, tanto en desplazamiento horizontales, como en verticales, rápidos, lentos e incluso estacionarios, todos estos tipos de movimientos están determinados por el propio vinilo cómo también por la forma y peso del profundizador, algunos de estos señuelos desarrollan específicamente un tipo de movimiento, cómo hay otros que en menor o mayor medida permiten combinar diferentes técnica de desplazamiento, a continuación resumo los principales movimientos aplicables en mar. No obstante este resumen, es muy fácil tomar una impresión de primera mano por nosotros mismo con tan solo acercarnos a un muelle y ver nadar a las distintas combinaciones de vinilos y plomos que poseemos, siendo la mejor herramienta de conocimiento, ya que incluso un mismo señuelo puede variar su acción acorde al conjunto caña, línea utilizado.

Swimming – Nado

Este movimiento es generado en la recogida continua, específicamente para los señuelos tipo shad, que por acción de su cola con forma de pala, emitirán fuertes vibraciones y simularan un nado bien marcado por un coleteo frenético denominado wobbling, los cambios de velocidad y dirección resultan fundamentales para facilitar el engaño, ya que es habitual que corvinas e incluso lenguados sigan el señuelo por algunos metros, recelosos de su forma y nado, pero basta un cambio de dirección o velocidad para desencadenar el ataque, es tipo de movimiento en recogida lineal en cierta medida también es generado por los señuelos tipo jerk, aunque a mayor velocidad y dependiendo del tipo de cabeza por los slug, no es muy práctico para el tipo creature. Es por antonomasia el movimiento natural de cualquier señuelo y los softbait no son la excepción, sirviendo tanto para playa, bordes de roquerios, caletones y en general para cualquier capa de agua.

Jerk – tirón

A diferencia del swimming, el jerk combina una recogida lineal con constantes tirones de caña y/o cambios de velocidad en la recogida. A velocidades lentas resulta útil para los tipo vinilos creatures, especialmente los bucktailjig, cómo también slug con cabezas nadadora, los jerk también responden muy bien a este movimiento, mientras que en los shad, si el golpe de caña es muy fuerte, genera un exceso de movimiento en el vinilo que muchas veces origina que la cola se enrede en los anzuelos si estos están a la vista. Aunque tambien es aplicable a playas, se requiere una zona de cobertura de oleaje tranquilo o de lo contrario no nos dará tiempo de aplicar correctamente este movimiento.

Dientes de sierra

Similar a los explicado en el movimiento jerk, pero a diferencia de los anteriores, en donde manejamos un desplazamiento horizontal, cómo en los señuelos tradicionales, acá incorporamos una segunda variable que es la profundidad. La idea es utilizar la cabeza plomada para hacer que el señuelo suba y baje al tiempo que avanza, cómo si dibujara los dientes de una sierra, con un tirón corto levantamos la caña sin recoger línea del carrete, eso levantara y hará avanzar al vinilo, luego bajamos la caña y recuperamos con el carrete la línea arrastrada dándole tiempo al vinilo para que profundice, una vez recuperada la línea en el carrete, volvemos a levantar la caña sin recoger línea con el carrete e iniciamos un nuevo ciclo, en la medida que al levantar la caña la línea este tensa, el movimiento será mas líneal, en cambio si al levantar la caña todavía hay algo de línea suelta, el movimiento del vinilo será más frenético y los dientes de la sierra mas amplios.

Esta sería la técnica universal en el uso de vinilos, funcionando muy bien para los jerk, para los shad e incluso los slug, sin embargo se requiere cierta altura en la posición de pesca, siendo muy difícil de aplicar en playas, es más bien para un escenario de muelles y escollera.

FallDown – Dejar caer

En este caso la idea es dejar caer al fondo el vinilo, o más cercano a ello, levantar tramos largos, en torno a un metro para volver dejarlo caer, especialmente útil para los bordes de roca en busca de cabrillas u otros peces del sustrato inferior, muy eficiente en los jerk y shad, especialmente en los de cabeza redonda con el peso posicionado en la punta. A mayor ángulo de caida en la posición de pesca, más cómodo será implementar esta técnica, siendo los roquerios con cierta profundidad su escenario ideal, entre grietas y huiros.

Dropshot – Golpes Cortos

Está técnica poco la he empleado, se utiliza especialmente en Jerk sin peso propio y en los del tipo creature, consiste en anclar un plomo al fondo y mediante pequeños golpes de la caña sacudir el vinilo que se encuentra en la misma línea unos cms más arriba, sin desplazarlo demasiado, en busca que los peces mas recelosos salgan de sus escondites a embestirlo, esta técnica es utilizada desde embarcaciones o en roqueríos profundos en donde el acceso al área de pesca tenga un ángulo de caída muy pronunciado, cercano a los 90 grados.

TIPOS DE MONTAJE

Montaje estilo Carolina

Uno de los montajes más livianos para mar, diseñado para aquellos shad y jerk libres de peso cómo también para slug, para poder profundizar y lanzar, se le agrega a la línea madre un plomo, preferentemente de tipo bola o submarino, que tenga un movimiento libre limitado por una mostacilla y su respectivo nudo en cada extremo, de modo que con cada tirón el plomo se desplace tirando del shad, generalmente utilizaremos entre 10 a 25 gramos máximo de lastre, por lo que es imprescindible utilizarlo con equipos livianos, cañas 10-30 grs, cortas de hasta 2.7 mtrs., no se logran buena distancias ni bajar mucho pero resultan muy atrayentes para las técnica de jerk en busca de lenguados o en zonas de rocas bajas en busca de cabrillas, no es necesario aplicarles mucha velocidad y movimientos bruscos ya que de por si estos vinilos possen una gran movilidad, bastaría con un pausado jerking para presentarlo adecuadamente. En la zona norte de Chile, para la pesca del lenguado con pejerrey se utiliza la denominada “armada nortina” y tanto el armado cómo la forma de trabajarlo corresponden a un montaje Carolina.

Para finalizar hacer notar que en muchos montajes, originalmente se emplean anzuelos tipo worm, de curvatura ancha en donde la punta del anzuelo queda oculta dentro del mismo vinilo, para hacer más natural el engaño, especialmente en aguas cristalinas y a la vez, evitar enganches en ramas o vegetación, pero cuando hablamos de montajes para mar, la corrosión del agua salada, el poderío de las mandíbulas de nuestras presas y la rapidez del pique, nos obligan a emplear anzuelos para agua salada, de clavada mas certera y mayor resistencia, siendo los de paleta larga, tipo lenguadero y los octupus la mejor opción.

Montaje estilo Texas

En este tipo de montajes, el shad o jerk va montado sobre el anzuelo y este unido a la línea madre e inmediatamente adosado un profundizador del tipo bala, solo separado por una mostacilla que hace de tope, esto le entrega una acción totalmente distinta al montaje carolina vista arriba, con el mismo shad se logran distancia muchos más largas de lanzamiento pero le resta movilidad al vinilo por lo que debemos emplear algunas de las técnica de recogida descrita arriba. En el montaje carolina se desarrolla a plenitud las capacidad swimming o natatorias de los vinilos, en cambio en el montaje Texas, se pierde cierta movilidad en la nada horizontal pero se incorpora el movimiento vertical, técnicas cómo dientes de sierra y jerking funcionan muy bien con estos montajes, no obstante hay que recordar que cómo regla general, entre más peso le agreguemos al montaje, menos movimiento tendrá nuestro vinilo. Los escenarios ideales para este tipo de montajes requieren cierta altura de trabajo y aunque tambien posible emplearlos en playas, es en rocas donde se obtienen los mejores resultados, debido a que la pendiente facilita el trabajo vertical del vinilo, siendo muy eficaz para corvinas y cabrillas desde los bordes de roca o remanso detrás de la ola

Montaje de un Dropshot

Este montaje está diseñado para los vinilos tipo Creatures, camarones, cangrejos, pulgas y cuanto pequeño animal habitante en los fondos, se utiliza un profundizador de anclaje, si es arena el tipo pirámide es el adecuado, si es roca la típica forma de gota, unos 50 cms más arriba se posiciona el vinilo adherido a la línea madre mediante un quita vueltas y opcionalmente un pequeño lazo, que le permita girar libremente sobre la línea madre pero sin llegar a enredarse en ella. La forma de trabajo está descrita arriba en su modalidad, posicionamos nuestro montaje directamente en el fondo, una vez anclado, con pequeños movimiento de muñeca trataremos de excitar nuestro vinilo pero sin llegar a desplazarnos mucho por la zona, ya que es habitual encontrar trabas en el fondo, bastante recomendable para este tipo de montajes estacionarios, son los atrayentes de olor, cómo los que ofrece berckley en su línea live bait.

Peso automontante

En el mercado existe una gama muy amplia de este tipo de shad automontantes, desde versiones Chinas sin marcas y muy económicas a versiones americanas y europeas más costosas y mejor terminadas, en líneas generales, este tipo de vinilos se lanzan de manera adecuada y su grado de profundización es bastante lento, ya que sus pesos que generalmente oscilan entre los 7 a 20 gramos tiene que luchar contra su cuerpo de silicona le da una flotabilidad positiva, generalmente para hacerlo bajar un par de metros hay que esperar en torno a los 20 segundos, una vez alcanzada la profundidad de trabajo ideal, la recogida debe hacerse al estilo fall down, es decir recogidas levantando la caña para hacer subir el vinilo un par de metros y luego pausas para volver dejar profundizar o en zonas más razas al estilo jerking pero muy suavizado, aunque dependerá también del tipo y forma del vinilo en cuestión.

Round head – cabeza redonda :

El ancestro de todos los jigHead, una cabeza redonda que en la parte superior trae el enganche para el anzuelo fijo en su interior que orienta su punta hacia arriba para evitar enganches, permite adosarles tanto vinilos del tipo jerk o en tamaño menores colas curvas, ya sean simples o dobles, cómo es el caso de la berckley swimming mullet, su lanzamiento es bastante bueno por su poca resistencia al viento, bajo el agua por su forma, peso y cola, se va pique muy rápidamente, por lo que es muy difícil mantener algún tipo de movimiento de trayectoria como el swimming, pero logra de manera sobresaliente el fall down, especialmente llamativo es la caída en donde la cola que le adosemos desplegara todo su movimiento, llamando la atención de los peces que se encuentren cerca, una vez en el fondo con un rápido tirón lo haremos subir momento donde habitualmente se generan las picada, su escenario requiere un ángulo de trabajo muy pronunciado ya que es un montaje que mejora significativamente en la medida que lo trabajemos en vertical más que en horizontal, por lo tanto los lugares recomendados son los roquerios y muelles.

Montaje con un JigHead

Sin lugar a dudas cuando hablamos de vinilos en mar, el santo grial son los jig head o cabezas plomadas, la versatilidad de poder combinarlas con distintos tail o colas, las diferentes formas que le generan acciones distintas y sus diferentes gramajes que le otorgan mayor o menor profundización y distancia, hacen de este elemento el fundamental a la hora de hablar de la pesca con vinilos desde orilla. Para no generalizar en demasía, analizaremos por separado los principales modelos presentes en el mercado, englobándolos en las siguientes subcategorías:

Round head – cabeza redonda :

El ancestro de todos los jigHead, una cabeza redonda que en la parte superior trae el enganche para el anzuelo fijo en su interior que orienta su punta hacia arriba para evitar enganches, permite adosarles tanto vinilos del tipo jerk o en tamaño menores colas curvas, ya sean simples o dobles, cómo es el caso de la berckley swimming mullet, su lanzamiento es bastante bueno por su poca resistencia al viento, bajo el agua por su forma, peso y cola, se va pique muy rápidamente, por lo que es muy difícil mantener algún tipo de movimiento de trayectoria como el swimming, pero logra de manera sobresaliente el fall down, especialmente llamativo es la caída en donde la cola que le adosemos desplegara todo su movimiento, llamando la atención de los peces que se encuentren cerca, una vez en el fondo con un rápido tirón lo haremos subir momento donde habitualmente se generan las picada, su escenario requiere un ángulo de trabajo muy pronunciado ya que es un montaje que mejora significativamente en la medida que lo trabajemos en vertical más que en horizontal, por lo tanto los lugares recomendados son los roquerios y muelles.

Shore Head – cabeza de orilla :

La evolución del jig de cabeza redonda, los shore Jig, o cabezas plomada de orilla, mantienen un comportamiento similar al de cabeza redonda, en donde está potenciado el trabajo fall down, no obstante al darle forma triangular en vez de circular, le permiten desarrollar en algo trayectorias horizontales, dependiendo de la posición del enganche del anzuelo le otorgará algunas características de nado, si está desplazado hacía la punta de la cabeza, tendera a subir, lo que ayudado por la altura de la posición de la caña lo hará ser un señuelo de trabajo casi superficial (imagen de la derecha), en cambio si el enganche está situado en la parte posterior de la cabeza,(imagen de la izquierda) al momento de recobrar, toda la porción de la cabeza que queda delante del enganche, hará la función de paleta natatoria, ofreciendo resistencia al avance, haciendo profundizar en vinilo y gracias a su forma de triangulo lo hará coletear. Esa combinación de caída brusca y coleteo en el avance lo hacen ideal para montar jerk y shad y desarrollar el movimiento swimming y dientes de sierra. Sus escenarios ideales siguen siendo con cierta altura, cómo roquerios y muelles, también remansos detrás de las olas.

Swinmming Head – cabeza nadadora :

Este tipo de cabezas por su forma de punta de flecha, permite estabilizar el vinilo y realizar una trayectoria de nado horizontal, por lo que es el indicado para los vinilos tipo shad, en la medida que la cabeza sea más puntiaguda (imagen de la izquierda) permitirá un desplazamiento más rápido, a la vez que a diferencia de los anteriores que para su éxito requieren trabajarlos desde cierta altura, en este caso su forma le permite un trabajo mas raso, por lo que se puede ocupar bien en playas. Algunas variantes, como la imagen de la derecha, al tener la parte baja más ancha, le permiten planear en el agua, manteniendo una excelente flotabilidad, lo que le permite realizar pequeñas pausas y cambios de velocidad que le ayudaran a ser más atrayentes. La recogida lineal de por si sola le imprime un buen trabajo a estos vinilos ya que el movimiento va a estar dado por la cola del shad y la estabilidad en el ando por la forma de la cabeza, sus escenarios ideales son las playas, correntones entre rocas y la pesca en donde se requiera recorrer grandes distancias de mar.

Fast Sinking Head – Cabeza de hundimiento rápido :

Este particular tipo de jig head se emplea exclusivamente para vinilos tipo slug o culebra, quizás también aplicable a más de algún del tipo creature, por su forma de enganche y forma de paleta natatoria, rápidamente baja a las capas más profundas de agua, sin mayor esfuerzo logra hasta 3 metros y mantiene una trayectoria a esa profundidad, lo cual es impensado para la mayoría de nuestros señuelos duros y vinilos, además de profundizar mucho, genera una nado muy sinuoso del vinilo, herramienta perfecta para surcar el fondo de esos caletones profundos, borde de acantilados y en general toda esa zona inferior del sustrato, la única desventaja de este tipo de montajes es que su lanzamiento no es muy optimo y su trabajo constante resulta algo pesado, especialmente para equipos livianos.

Bottom Head – Cabeza para fondo :

Anteriormente vimos el montaje Drop Shot que permitía presentar en el fondo marino a todos esos vinilos que no corresponden a peces, sino más bien a un sinfín de criaturas marinas cómo cangrejos, calamares, camarones, etc.,. Llenando ese nicho aparece este novedoso jig head, que permite montar directamente ese tipo de vinilos en el jig head sin necesidad de montaje alguno, su particular forma le permite posarse en el fondo y mantenerse vertical, de modo de trabajarlo a pequeños tirones que permitan ir dando pequeños saltos por el fondo, haciéndolo más versátil que el montaje drop shot ya que se busca a la presa y no al revés, sin embargo las corrientes marinas generalmente lo arrastraran por lo que su escenario de pesca son fondo muy tranquilos y sin mucho sustrato suelto que imposibiliten su ubicación.

Bucktail Head – Cabeza de cola de ciervo :

El nombre deriva de buck= ciervo y tail =Cola, y consiste en un anzuelo plomado al que se le adosaba originalmente los pelos de ciervo para generar una falda que se infla en el agua al recogerlo con el movimiento dientes de sierra, generando un movimiento tipo calamar o pulpo muy atrayente, lo interesante es que los bucktailjig no se asemeja a ningún animal en particular, siendo sólo su nado el atrayente, con el tiempo se reemplazó la falda por pelos sintéticos y se le añadió una cola de goma con forma de oz lo que aumentó mucho su productividad. Curiosamente en el norte de Chile poco a poco esa falda se fue eliminando hasta montar solamente la cola de goma, ya sea en oz o tipo shad siendo muy polivalente en su uso, hay diversas formas de jighead para bucktail, con forma de banana, de cabeza de pez, cilíndricos, puntas de flecha, etc. entregando cada uno pequeñas variantes en el nado y la acción.

Jig Head Articulado :

Hasta ahora hemos visto distintos tipos de jig head, todos con un anzuelo fijo en su interior, de mayor o menor largo, quedando solo la parte posterior del vinilo libre para desarrollar el movimiento, que generalmente está dado por la cola, sin embargo si recordamos el montaje Texas, nos daremos cuenta que el plomo no va fijo con el anzuelo, eso le permite al vinilo articular la cabeza, generando el movimiento de coleteo por todo el largo del vinilo y no solo su cola, esa innovación se adapta a los jig de cabeza articulada, cómo el que se muestra en la fotografía, el black minnow de la casa francesa fiiish. Este simple cambio le entrega al vinilo una movilidad super realista, tanto en el trabajo fall down cómo en el swimming, especialmente a bajas velocidades, permitiendo a la vez variar el tamaño y largo del anzuelo acorde al tipo de presa objetivo que se busque, ya sea para cabezas tipo shore jig o swimming el articular la cabeza le otorga una ventaja importante al montaje, especialmente para peces recelosos o aguas muy claras en donde le engaño debe ser más convincente.

ESCENARIOS DE PESCA

Partí comentando que los vinilos no venían a reemplazar a nuestros señuelos o chispas, solo son una herramienta más y cómo tal es conveniente tener presente sus virtudes y limitaciones, así como podemos martillar un clavo con un martillo cómo con un mazo de demolición, aunque ambos terminen cumpliendo su objetivo, solo uno nos entregara un grado de éxito mayor en el desempeño de la tarea, lo primero será identificar donde un vinilo no es la herramienta más adecuada:


Grandes distancias

Si bien es cierto podemos utilizar cabezas plomadas de gran peso, incluso por sobre 60 grs., los vinilos no están pensadas en batir record de lanzamiento, si la pesca está a más de 50 mtrs., los jig o chispas serán los adecuados, una buena chispa fácilmente rozará los 100 mtrs. con el equipo adecuado, teniendo muchas más probabilidades de éxito que un vinilo sobreplomado.


Oleaje Potente

Muchas técnica cómo el jerking pausado, dientes de sierra e incluso fall down, requieren de un oleaje semitranquilo o corremos el riesgo de que nuestro vinilo sea arrastrado por la ola al momento que le damos tiempo de profundizar y no podremos infundirle la acción que tenemos en mente, en esos escenarios de olas rápidas de arrastran nuestros vinilos un señuelo duro, del tipo sinking, que se agarre a la ola y le ofrezca resistencia, será mucho más eficiente que nuestro vinilo.


Poca Visibilidad

Como humanos tendemos a pensar que los peces usar la visión con el mismo grado de importancia que nosotros lo hacemos y eso no es del todo cierto, los peces en general se apoyan mucho más en su línea lateral que en sus ojos, pueden percibir el desplazamiento de una presa o depredador mucho antes que sus ojos lo localicen, la dispersión de la luz bajo el agua, la arena en suspensión y el floramiento de microalgas reducen drásticamente el campo de visión de los peces. Por lo mismo en ambientes de poca luz cómo el comienzo del amanecer o el término del ocaso, las noches e incluso días con el cielo muy cerrado un señuelo que emita vibraciones será mucho más efectivo que uno silencioso, siendo solo los shad con cola muy pronunciada los que nos entreguen herramientas de éxito, siendo más recomendable a mi gusto, señuelos duros de mucho rolling(bamboleo) o las cucharas oscilantes mejores herramientas en ambientes de poca visibilidad.

A continuación veremos donde un vinilo saca ventaja en relación a otros tipos de señuelos

Escollera :

El escenario ideal donde un buen vinilo desplegara todo su potencial, se pueden recorrer las rocas sumergidas en donde habitualmente se posan lenguados, blanquillos, cabrillas , pasearse por las grietas de pejeperros, mulatas, y por los borde de huiros muy productivos en cabrillas y tomoyos, o simplemente a media agua en busca de vilagallos o sargos, la versatilidad de la técnica fall down, jerking pausado o incluso drop shot no son igualables a ningún tipo de señuelo, que si bien es cierto con una jig o chispa podemos posarnos en el fondo, difícilmente podremos mantener la profundidad adecuada y el paso de la chispa será siempre rápido, por su parte un señuelo duro fast sinking como la rapala count down si bien es cierto ofrecen explorar gran parte de esa capa de agua resultan muy costosos y el sacrificio del señuelo inminente ante los múltiples obstáculos.

Cantil :.

Cantal : En algunas playas en las que la ola revienta cerca de la orilla, se genera lo que se conoce como “cantil”, que es un socavón generado por el constante golpear de la ola, de profundidad variables, desde unos pocos cms. a incluso un par de metros, dicha zona, inmediatamente anterior al borde de playa, resulta ser muy productivo porque es una zona de caza habitual del lenguado que se apresta a atrapar a pejerreyes, sardinas, lisas y cuanto pez pasto busca guarida en el cantil para no ser arrastrado por la ola, también es zona de resguardo de sargos a la espera de la ola grande para salir a buscar pulgas y la si la profundidad lo permite, de corvinas que aguardan el arrastre de las pulgas de mar. El problema de pescar en el cantil es que la ola al reventar genera un torbellino que habitualmente toma nuestro señuelo y lo expulsa a la arena, es difícil encontrar un señuelo duro tipo “rapala” que se afirme en la corriente, generalmente los señuelos lenguaderos desarrollan una nado muy de cabeza que le permiten tomar mucha agua, avanzar lento y moverse mucho, de modo que si entra en el cantil en el momento adecuado de la ola sea presentado adecuadamente y desencadene el ataque, en este escenario funciona bastante bien un vinilo ya que su velocidad de avance puede ser mucho menor, incluso detenerlo, esperar el avance de la ola y dejarlo caer en el cantil, todo se trata de práctica y conocimiento de la playa, pero las opciones de éxito aumentan considerablemente.

Remanso entre olas :

El remanso entre olas es ese espacio de oleaje tranquilo que se aprecia en playas en donde la ola revientan en la orilla pero más atrás está limitada por un banco de arena, eso genera un remanso de oleaje tranquilo y aguas más claras que resulta muy productivo especialmente para las corvinas, que transitan esa área recorriendo los distintos pozones de orilla, en la medida que podamos mantener por más tiempo nuestro señuelo en esa zona, mayores serán nuestra posibilidades de éxito. Este escenario es muy propicio para los señuelos duros, en donde resulta fundamente un buen desarrollo del movimiento swimming, dura competencia tendrá nuestro vinilo, pero un buen shad permite las distintas combinaciones de velocidad y profundidad que respondan afirmativamente a la presencia de peces en el área.

Zonas de baja profundidad :

Generalmente hay zonas en donde evitamos pescar, aun sabiendo que pueden ser productivas, pero la posibilidad de enrocar nuestros costosos señuelos nos hace desistir, me refiero a esas zonas de baja profundidad, de suelo de rocas y algas en donde habitan lenguados, cabrillas, sargos, entre muchos otros. Un montaje ligero cómo el carolina, el Texas o un jerk, resultan muy funcionales en estos escenarios, aun a riesgos de enrocar, el bajo costo de los vinilos anima a seguir intentando, ya sea trabajarlo a ras de superficie, cómo golpeando el fondo, especialmente productivo por los borde de rocas grandes, en donde se generan corrientes fuertes, más de una sorpresa nos regalara este tipo de pesca, a veces el riesgo trae recompensa.

Muelles :

Finalmente tenemos los muelles y estructuras artificiales, escenario ideal para ver nadar a nuestros vinilos, aprender de su comportamiento y memorizarlo, zona propicia para una pesca fina, vinilos de poco peso y tamaño, en busca de jureles, sierras y caballas, más a fondo algún lenguado o cabrilla.

ENGANCHE Y COBRO

Tal como lo había comentado anteriormente, una diferencia notoria entre el uso de vinilos de agua dulce con los que emplearemos en el mar, son los anzuelos, en agua dulce se busca ocultarlo para hacer más real el engaño y a la vez evitar enganches contra ramas o algas, en agua salada debemos ante todo procurar un enganche seguro y firme sobre las gruesas mandíbulas de nuestros depredadores, generalmente el ataque es muy voraz y la respuesta a la clavada debe ser rápida y firme, si vamos a adquirir jighead con anzuelo fijo, debemos tener presente que sean para agua salada, los tamaños habituales son 3/0, 4/0 y 5/0 dependiendo del tamaño de la cola que fluctúa habitualmente entre los 12 a 15 cms, otra alternativa son las cabezas articuladas a las cuales le debemos agregar el anzuelo, en ese caso tenemos dos opciones, los de paleta larga tipo lenguadero o el modelo octupus, ambos en los mismos tamaños.

La respuesta a la picada debe ser rápida, aunque más que clavar cómo generalmente lo harías al pescar con carnada, debemos estar atentos a sostener la caña y mantenerla alta durante el pique para que el pez se clave solo, el freno debe estar muy apretado, a 2/3 de la capacidad de la línea y los primeros segundo de batalla debemos procurar a toda costa evitar que el pez nos robe línea o de lo contrario corremos serio riesgo que se encueve, una vez superado esos segundos iniciales podemos proceder a cobrar con más tranquilidad. La pesca con vinilos nos entrega sensaciones de mucha adrenalina, mucha pelea bruta por los bordes de roca, muchos momentos de tensión aunque no se extienden por mucho tiempo cómo en peces más nadadores.

Uno de los problemas habituales que nos encontraremos al iniciarnos en el mundo de los vinilos, serán las picadas perdidas, muchas veces por no estar atento al momento del pique cómo también de mordeduras atrás de la posición del anzuelo, una opción es agregarle un segundo anzuelo cercano a la cola pero mejor les recomiendo mejorar la respuesta al pique y trabajar más lento la recuperación, si el pez tiene tiempo y distancia se tragará completo el vinilo o si es muy grande para él, atacara la zona de la cabeza, para el caso puntual del lenguado, una buena idea es utilizar vinilos más cortos, de 12 cms. que permitan un enganche más seguro


CONCLUSIONES

Junto con toda la versatilidad que nos entregan este tipo de señuelos y que hemos visto en las distintas técnicas de manejo y montajes, la posibilidad de combinarlos e incluso crear nuestras propios jig head y colas (aunque también pienso que no es necesario reinventar la rueda), nos entregan una herramienta muy novedosa a nuestra caja de herramientas pero más que eso, no da un tipo de pesca muy divertida, despierta esos días flojos en que nada quiere picar, nos invita a imaginar el movimiento de nuestro señuelo bajo el agua, a imaginar el fondo, sus depredadores, a trabajar más cómo pescadores, a agregarle técnica y porque no, arte a nuestras jornadas.

La invitación está hecha, espero que este humilde trabajo los motive a iniciarse en está pesca y disfruten de una manera distinta nuestro deporte

Mauricio Hernández Aliaga – Mecano